BUENOS AIRES.- Un amplio colectivo de madres amamantando se juntó en Buenos Aires para una “tetada masiva”, en repudio al caso de una madre que fue expulsada por amamantar a su hijo en público la semana pasada.

Con pancartas y sosteniendo a sus pequeños, las mujeres se fueron acomodando para manifestar por el derecho a la lactancia, algo que pudieron hacer como lo más normal del mundo, pero que en los últimos días encendió las alarmas con respecto al abuso de autoridad de las fuerzas policiales.

En varias plazas de Argentina se repitió la misma escena: ellas amamantaron a sus hijos y su alimento fue una declaración política contundente.

“No a la represión, la lactancia no se discute” o “Mis derechos son mis tetas y no quieren tu opinión” fueron algunos de los gritos de guerra de la cita en la Plaza del Mástil, en San Isidro, donde ocurrió el hecho que desencadenó todo.

La manifestación se replicó en el Obelisco -centro neurálgico de Buenos Aires-, en ciudades como Mar del Plata (a 400 kilómetros de la capital), Tucumán (a 1.200 kilómetros al norte) o Neuquén (1.100 kilómetros al sur).

“Esto es una toque de atención a las autoridades, pero a la vez es un llamado a la esperanza, un canto a la vida”, afirmó a la AFP, Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz de 1980 y reconocido activista por los derechos humanos en el continente americano.

“Esto es magnífico, porque ilumina a una problemática y pone el foco en las fuerzas policiales, que deben estar atentas a las necesidades del pueblo, no contra el pueblo”, explicó.

Algo parecido dijo Carolina, de 32 años, una muchacha que conectó sus ojos con los de Santino, de apenas ocho meses y le anunció: “No quiero renunciar a ser feliz y libre con mi hijo en mi país. Me parece una locura. Por eso vinimos”.

AFP.-