MÉRIDA.- El doble homicida Juan Diego Domínguez Beytia recibió, en procedimiento abreviado, una condena de 26 años de prisión, después de ultimar a balazos al amasio de su esposa, a su suegro y pegarle un tiro en la boca a su mujer.
Fue el juez de control Luis Edwin Mugarte Guerrero, quien con el apoyo de la Fiscalía General del Estado otorgó todos los beneficios de ley al asesino confeso, que tuvo la oportunidad de aceptar su culpa, mientras sus víctimas yacen en sus tumbas.
Denunciaron los hechos Leydi Isabel Domínguez Beytia (hermana del sentenciado), María Dominga Oy Cutz y Cristina del Carmen Oy Soberanis.
Los delitos que se le imputaron fueron homicidio calificado (2) y tentativa de homicidio calificado, siendo que por este último recibió el perdón de su esposa y manzana de la discordia, Cristina del Carmen Oy.
Fue condenado a pagar la reparación moral por los daños ocasionados, que ascienden a más de dos millones de pesos, los cuales jamás podrán ser sufragados.
También se le negaron los beneficios sustitutivos de sanciones y reducción de penas, se le aplicó una amonestación pública y se le suspendieron sus derechos políticos.
El 31 de enero, a las 20 horas, Domínguez Beytia se encontraba reunido, con motivo de la fiesta de la Candelaria, en el predio 374 de la calle 56-A por 161 de la colonia San José Tecoh, junto con su esposa y empezó a discutir con la mujer y empezó a golpearla, por lo que el padre de la fémina, José Santiago Oy Cutz, se metió a defenderla, razón por la que le disparó en varias ocasiones.
La mujer le reclamó, para recibir un plomazo en el rostro.
Mientras, el sujeto persiguió al primo y rival de amores, Ricardo Oy Cutz, al que baleó y mató.

