PROGRESO.- A fin de conocer el puerto y de disfrutar del mar, el obispo de Nuevo Laredo, Enrique Sánchez Martínez, acompañado de un grupo de 32 sacerdotes de la diócesis fronteriza visitó ayer jueves el puerto.

Los sacerdotes y el prelado estuvieron en la playa donde se bañaron en el mar y luego monseñor Sánchez Martínez realizó un recorrido por el mar, a bordo de un yate, para conocer la costa progreseña.

Monseñor Sánchez Martínez, quien el 13 de enero pasado tomó posesión de la diócesis de Nuevo Laredo, en sustitución de monseñor Gustavo Rodríguez Vega, actual Arzobispo de Yucatán, con quien ofició misa ayer jueves en la S.I. Catedral de Mérida.

El obispo de Nuevo Laredo se encuentra en Yucatán desde el miércoles y ayer jueves, poco antes del mediodía, llegó a este puerto en compañía de 32 sacerdotes que lo acompañan en el recorrido que realizan en plan de paseo.

El grupo de sacerdotes y el obispo estuvieron en “Villa Carmita”, casa de playa del  empresario pesquero Jesús Gutiérrez Aguilar, quien les ofreció un almuerzo de negrillo en tikin xic y cebiche de pulpo.

El presbítero Francisco Mukul Domínguez, párroco de la Purísima Concepción y San José, recibió al prelado y a los sacerdotes de la zona fronteriza con Estados Unidos, los acompañó en la playa, en donde se bañaron durante un rato.

A las 13 horas, en la marina Rojanos de Yucalpetén, monseñor Sánchez Martínez, acompañado de ocho sacerdotes de su diócesis, del párroco Francisco Mukul y el diácono transitorio Daniel Oswaldo Ortiz Torres, abordó el yate Almara, de 35 pies de eslora y propiedad del empresario Jesús Gutiérrez, quien también los acompañó para un recorrido por las costas de este puerto, el cual duró una hora.

Durante el recorrido costero, el obispo Enrique Sánchez, mientras observaba los trabajos de construcción del viaducto alterno, el viaducto de arcos, el malecón y las casas de playa, comentó que el puerto es un lugar atractivo para el turismo.

Se mostró interesado sobre la actividad que realizan los habitantes del puerto, en especial de la pesca, pues cuando el yate “Almara” recorrió el puerto de abrigo para salir al mar, el prelado vio los numerosos barcos de la flota mayor de Yucalpetén.

Sus anfitriones, el párroco Mukul y el empresario Jesús Gutiérrez, le explicaron que los barcos se emplean para la pesca de mero, pulpo, langosta entre otras especies de escama, los cuales se destinan para el mercado nacional, europeo y asiático.

Los sacerdotes y monseñor Sánchez se retiraron del puerto a las 4 de la tarde y regresaron a Mérida donde se encuentran hospedados desde el miércoles.