PROGRESO.- Cuando todo pintaba para un buen día de crucero, el dios Chaac metió su cuchara y dejó caer una fuerte lluvia que hizo huir a los turistas del barco Carnival Triumph, quienes disfrutaban de la playa, de botanas y cervezas.

La lluvia acabó abruptamente con el animado día de crucero, pues  los turistas que se encontraban en la playa del malecón recostados en camastros tomando cervezas  y cocteles, así como los que estaban en las palapas, tuvieron que correr en busca de un lugar para resguardarse del torrencial aguacero.

El clima comenzó a cambiar a partir de las 12:30 del día, cuando el cielo se nubló como presagio de lluvia; a las dos de la tarde comenzó a lloviznar, luego arreció lo que obligó a los pasajeros a abandonar la playa del malecón y la mayoría se dirigió al tianguis artesanal para abordar los autobuses que los trasladó a la terminal remota.

La lluvia también obligó a los artesanos del malecón a desmantelar sus puestos y resguardar sus artesanías; también las masajistas apuradas desmantelaron los toldos de los módulos, pues el viento amenazaba con destruirlos.

Todo ocurrió en menos de una hora y el malecón quedó semidesierto, ya que las masajistas, meseros y vendedores se refugiaron bajo las palapas y en los expendios de cervezas. Un grupo de  Gendarmes que recorría la playa  se quedó en una caseta del parque de La Paz en el malecón para esperar que amainara el aguacero y continuar con su recorrido.

Aunque el segundo crucero de la semana arribó de Cozumel, también estuvo concurrido, tanto en la playa como en el tianguis artesanal, hasta antes que cayera el aguacero, los pasajeros que arribaron al puerto poco después de las 9 horas, se metieron al mar para nadar, otros pasearon en bananas y motos acuáticas.

A las masajistas no les fue bien, en esta ocasión, ya que la mayoría tuvo poca clientela, pero a los rentadores de motos terrestres les fue bien  porque tuvieron demanda, así como los tour operadores que llevaron grupos de pasajeros a las playas de Telchac y zonas arqueológicas.