MERIDA.-Al presunto amante de lo ajeno Miguel Antonio Cetina Matú, acusado del delito de robo calificado por Silvia María González González, el juez de control Kenny Martins Burgos Salazar le aplicó unas medidas cautelares bastante suaves.
Lo anterior, a pesar que desde el primero de mayo se estableció en el Código de Procedimientos Penales del Estado que el delito de robo calificado (a casa-habitación y comercio) es considerado grave y las personas que sean sometidas a proceso deben permanecer privadas de su libertad.

Los diputados de todas las fracciones, a petición de la ciudadanía y comerciantes, modificaron el Código Penal de Yucatán, pero los jueces del Nuevo Sistema aplican el Código Nacional, en beneficio de los “supuestos y presuntos” delincuentes.

De esta forma, se demuestra que los diputados le han dado “atole con el dedo” a los comerciantes y al pueblo.
Las medidas cautelares que se le impuso a este sujeto, son presentación periódica ante la agencia para firmar diariamente hasta la fecha de vinculación, programada para el 22 del presente, y a partir de ésta firmar cada 15 días; depósito de una garantía de 3 mil pesos, y no salir del Estado, todo esto por el término de seis meses.

En la denuncia, se expuso que el día 18, aproximadamente a las 11:15 horas, el imputado se introdujo al predio número 128 A de la calle 52 entre 23 y 25 de la colonia Ismael García, de Progreso, donde se apoderó de una bomba de agua, una grabadora, dos desarmadores, una pinza para cortar y una llave.

Cuando brincaba la barda del inmueble, fue visto por una mujer, que dio parte a la policía, que rápidamente llegó y capturó al amante de lo ajeno.