PROGRESO.- Sólo 100 barcos de la flota mayor están en altamar, debido a que los patrones de las otras 400 no las sacan debido a la baja captura de mero rojo y de negrillo y porque no les han renovado los permisos de pesca.
De acuerdo con pescadores y armadores de la flota mayor, sólo unas 100 embarcaciones están laborando, lo que representa el 20 por ciento de la flota activa dedicada a la captura de especies de escama, pues la mayoría está amarrada en los muelles por dos causas:
Una es la baja captura de escama y el bajo precio que se paga en esta época del año, explicó el armador Nicolás León Contreras, quien indicó que se espera que para la temporada de pulpo mejore la pesca de mero y negrillo debido a que se alimentan del molusco y persiguen a esas especies.
En opinión de León Contreras la pesca de mero y negrillo mejorará hasta para agosto, cuando comience la temporada pulpera, por lo pronto los barcos que están dedicados a la escama solo obtienen de 500 a 600 kilos de esos productos.
Ayer miércoles arribaron los pesqueros “Soluciones” y “Nohoch Kay”, que trajeron cada uno a 600 kilos de mero rojo y negrillo, que para ésta época del año se paga a $110 (mero rojo) y $150 (negrillo), lo que apenas alcanza para cubrir los gastos.
El pescador Casimiro López, tripulante del “Nohoch Kay”, señaló que después de pagar el anticipo de $5,000 que recibió antes de salir de viaje, sólo alcanzó $1,000, con lo que solo le alcanza para pagar la renta de la casa, así que tendrá que pedir préstamo al dueño del barco para cubrir los gastos del hogar formado por su esposa y tres hijos.
La segunda causa de que la flota esté paralizada es, según Nicolás León, que todavía no les renuevan sus permisos de pesca que ya vencieron y la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (Conapesca) todavía no expide los nuevos permisos, así que no pueden ser despachados vía la pesca.
León Contreras dijo que es dueño de los barcos “San Ramón” y “Don Diódoro”, cuyos permisos de pesca vencieron el 9 de mayo pasado, pero a la fecha todavía no les entregan los nuevos (permisos), lo que les impide enviarlos a la pesca y la tripulación para no quedarse inactiva se vio obligada a embarcarse en otros barcos.
El armador señaló que al parecer los cambios que se realizaron en la delegación de la Conapesca son la causa del atraso en la renovación de los permisos de los barcos pesqueros, situación que no había ocurrido anteriormente, pues por lo general antes que venzan se renuevan, pero ahora ya se demoraron más de un mes e ignoran cuando los entregará (los permisos) la Conapesca.

