PROGRESO.- Lo que tanto temían los pescadores ocurrió: la imparable pesca furtiva del pepino de mar trajo como consecuencia que el equinodermo se encuentre a 40 o 50 millas de la costa, a profundidades de entre 14 y 20 brazas.

La consecuencia de esto que la captura de esta especie marina representa un riesgo para los pescadores, ya que tienen que desplazarse a grandes distancias y bucear a profundidades de 14 a 20 brazas.

Los primeros días de la temporada langostera arrojaron baja captura del equinodermo, que se paga muy bien a los pescadores, a $120 el kilo  fresco, y es probable que en el transcurso de la semana alcance hasta los $150, lo que representa un precio récord de esa cotizada y codiciada especie marina.

La baja captura del pepino de mar sería también el reflejo de cómo sería la temporada de langosta,  que comenzará este 1 de julio, pues de acuerdo con José Luis Carrillo Galaz, presidente de la Federación Regional de Cooperativas Pesqueras, los pescadores furtivos no solo capturaron el equinodermo sino también crustáceo.

Carrillo Galaz explicó que la actual temporada de pepino de mar es de contrastes, de Celestún a Telchac la captura es baja, pues en los dos primeros días las lanchas obtuvieron capturas de 70 a 80 kilos, algunas obtuvieron 150 kilos.

Por el contrario, en la zona de Dzilam al Cuyo, la captura es buena, ya que en promedio cada lancha obtiene 250 kilos, aunque la  pesca se realiza a 14 brazas y a una distancia de entre 15 a 20 millas de la costa.

Según Carrillo Galaz, de Celestún a Telchac las lanchas tienen que recorrer de 40 a 50 millas y bucear hasta a 20 brazas de profundidad, lo que aumenta el riesgo que algún buzo sufra descompresión.

En la zona de Celestún a Telchac son pocas lanchas que salen a pescar pepino, debido a la enorme distancia que tienen que recorrer y también por los reportes de baja captura, pero se espera que en el transcurso de la semana se sumen más embarcaciones.

En este puerto los pepineros comentan que los reportes que tienen es que frente a las costas de Las Coloradas y El Cuyo es donde hay pepino, pero ante la gran distancia no se arriesgan a trasladarse  hasta los puertos del oriente. Hay pepineros que instalaron campamentos en la zona de Telchac y Dzilam.

La temporada pepinera representa un alivio para el sector pesquero, explicó Carrillo Galaz, pues hay una fuerte derrama económica y los pepineros ganan bien, debido al buen precio que se paga por kilo.

También resultan beneficiadas las personas que trabajan en los salcochaderos, que ganan unos $400 diarios, y que en su mayoría son mujeres las que se encargan del procesamiento del producto para su salcocho. La derrama llega a los comercios, cocinas económicas, fábricas de hielo, tortillerías y panaderías, entre otros.

Se calcula que trabajan 1,200 lanchas y en cada una viajan de tres a cuatro pescadores, de modo que son unos 4,500 pescadores de todo el litoral,  y en los centros de acopio y salcochaderos hay unas mil personas.

En la temporada pasada, oficialmente se capturaron 685 toneladas, pero en esta ocasión, en que la captura es en toda la costa, se rebasarían las mil toneladas del pepino de mar.