PROGRESO.- Una jornada de contrastes se dio ayer jueves con la llegada del crucero turístico Carnival Triumph, pues mientras a unos prestadores de servicios les fue bien a otros les fue mal y entre a los que les fue mal están los vendedores, artesanos y masajistas.
Los pasajeros del crucero prefirieron los deportes acuáticos, de modo que pocos fueron los que usaron servicios de masajes y compraron artesanías, ya que la mayoría caminó en la avenida del malecón y se metieron al mar para mitigar el calor.
El Carnival Triumph arribó ayer jueves procedente de la isla de Cozumel y trajo a bordo a 3,432 pasajeros, pero debido a que el puerto fue el segundo punto del recorrido del barco de recreo, para los vendedores, artesanos, meseros y masajistas no fue un buen día de turismo.
Marina Luna, dueña de un módulo de masajes señaló por lo general cuando arriban los cruceros siempre tienen clientes que pagan por los servicios y dejan buenas propinas, pero ayer pocos fueron los pasajeros que contrataron servicios de masajes.
-A la mayoría de los pasajeros se los llevan a las zonas arqueológicas, les venden paquetes en el barco, así que esos turistas no pisan la ciudad, pues a su retorno van directo a la terminal remota donde hay tiendas de artesanías y restaurantes que funcionan los días de crucero –expresó Marina Luna.
En contraste el mesero Joseph Mancilla señaló que tuvieron buena clientela que consumieron cervezas, botanas, cebiches de mariscos y cocteles; atendió cuatro mesas y aseguró que los clientes le dejaron buenas propinas.
Los deportes acuáticos, como paseos en bananas y motos, fueron los servicios de mayor demanda durante la jornada turística. Los dos prestadores de servicios no se dieron abasto para atender a los pasajeros que tuvieron que hacer cola y esperar a que les tocara su turno.
En el tianguis artesanal instal

