PROGRESO.- Durante la protesta de los recolectores, Edith Cruz, vecina de la comisaría de Chicxulub y conocida como doña Dea, micrófono en mano dijo refiriéndose al alcalde José Cortés Góngora: “desgraciadamente voté por ti, pero estoy arrepentida; sin embargo, el pueblo te puso y el pueblo te va a sacar”.
A un año de las elecciones, en las que el PRI perdió la alcaldía y ganó el ex priista José Cortés Góngora, abanderado por el Panal, PRD y PT, tres personas que lo apoyaron y votaron por el cambio, se manifestaron arrepentidos y desilusionados, pues no hay tal cambio ni apoyo a los ciudadanos como lo ofreció el hoy presidente municipal durante su campaña.
Ayer se cumplió un año que el PRI fue sacado del palacio municipal, pues perdió su candidata Jessica Saidén Quiroz, quien días después de su derrota denunció que hubo traición de grupos de políticos priistas.
En los nueve meses que lleva de alcalde, José Cortés, quien asumió el cargo de alcalde el 1 de septiembre pasado, ha afrontado plantones de recolectores (ya lo hicieron dos veces), de taxistas de Chicxulub, de beneficiarias del Hábitat Oriente, de madres de familia del Centro de Atención Infantil, y de vecinos de comisarías por las elecciones de comisarios, entre otros.
Julián Pérez Solís, quien el sábado pasado dijo que renunció como coordinador del Rastro municipal, reveló que el alcalde es manejado por el síndico Enrique Ordaz Martínez, quien a su vez es títere de su cuñado el ex alcalde José Luis Blanco Pajón.
“Pepe Blanco” es quien maneja al alcalde y a su cuñado Enrique Ordaz, quien como síndico viola la ley porque es el principal proveedor del Ayuntamiento, ya que le vende todo lo que se trata de impresiones –dijo Julián.
Pérez Solís estuvo el lunes en el plantón que los recolectores realizaron en contra del Ayuntamiento y durante la protesta agarró una pancarta en la que se leía “afuera el síndico”, a quien acusa de dedicarse a fregar a todo mundo en el palacio municipal y de levantar falsos como lo hizo en su contra a quien acusó de malos manejos en el rastro, pero que él comprobó con documentación que las acusaciones eran infundadas.
Julián Pérez dijo que formó parte del equipo de campaña de José Cortés y que fue uno de sus colaboradores que estuvieron activos, porque creyó en él; sin embargo, en los nueve meses de la gestión municipal se observa que sólo buscan su provecho personal.
Otro ciudadano que apoyó a José Cortés el año pasado y que dice que está desilusionado por la actuación del alcalde es el artesano Alfonso Cabrera Alférez, quien también estuvo en el plantón de los recolectores en contra del Ayuntamiento.
La desilusión de Cabrera es porque, además que no se observa mejoras en el puerto, les aumentaron las cuotas mensuales, ya que antes pagaban $200 al mes, pero cuando entró la actual administración les aumentaron las tarifas y ahora pagan $300 mensuales y si se atrasan, les cobran $50 de multa.
Señaló que Ronald Celis Gómez, coordinador de Recaudación Fiscal, les da preferencia a vendedores foráneos, en especial a personas que vienen de Acapulco.

