PROGRESO.- La huesuda sólo te lleva en el día marcado, ni antes ni después. Esto lo comprobó Liliana Trejo Manzanilla, de 29 años de edad, y su bebé Iker, de 10 meses, quienes a pesar de que ayer martes a las 8 de la mañana sufrieron una espectacular volcadura ambos resultaron ilesos.
El accidente ocurrió en la carretera Mérida-Progreso a la altura del kilómetro 31 más 500, debido a que un auto Yarris le cerró el paso a la joven mujer, quien maniobró para evitar chocar, pero perdió el control del auto, se salió de la carretera, dio dos volteretas y finalmente quedó sobre sus cuatro ruedas, pero en dirección de norte a sur..
-Vi como dábamos dos volteretas, todo fue tan rápido- explicó Liliana Trejo a sus familiares que llegaron al lugar del accidente para apoyar a la joven madre de familia quien sufrió una lesión en la mano izquierda.
Trejo Manzanilla, joven progreseña que vive en la colonia Opichén de Mérida, conducía un automóvil Honda Fit color rojo y con placas ZAG-60-06, transitaba de sur a norte, pues se dirigía a este puerto donde trabaja para la empresa Compartamos.
La joven conductora traía como pasajero a su bebé Iker, de 10 meses de edad, el cual viajaba en el asiento trasero en su silla e iba bien asegurado, lo que evitó que en la volcadura el menor de edad saliera disparado o se golpeara con las dos volteretas que dio el automóvil.
Liliana Trejo explicó a los policías municipales y estatales que llegaron al lugar del accidente matutino que poco después de pasar el puente de Flamboyanes, un automóvil Yarris se le atravesó y le cerró el paso, de modo que para evitar la colisión maniobró, pero perdió el control del volante, se salió de la carpeta asfáltica y por la velocidad que llevaba, el Honda Fit dio dos volteretas y quedó en sentido de norte sur.
La conductora, quien también llevaba colocado el cinturón de seguridad, lo primero que hizo fue ver a su bebé quien lloraba, pero se encontraba ileso y bien amarrado en su silla. Liliana Trejo salió del vehículo, abrazó a su hijo y vio como quedó el Honda Fit con el parabrisas destrozado, techo apachurrado y abolladuras en toda la unidad, prácticamente quedó como pérdida total.
Los paramédicos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) que llegaron a los pocos minutos del accidente atendieron a la conductora, uno de ellos abrazó al bebé y después se lo entregó a su mamá para que lo tranquilizara.
Liliana Trejo no podía comunicarse con sus familiares porque en la volcadura se perdió su celular, un agente policíaco le prestó el suyo y la conductora se comunicó con su mamá, al poco rato llegaron sus familiares quienes se hicieron cargo del bebé y la joven madre se comunicó con la aseguradora para que hicieran cargo del vehículo dañado.

