MÉRIDA.- Kanasín reafirmó una vez más que es tierra de nadie y un enfrentamiento entre familias “indeseables” lo demostró.
Los hechos ocurrieron la tarde del domingo en la colonia Mulchechén del vecino municipio, donde los integrantes dos familias de tierreros se enfrentaron en batalla campal en la que llovieron piedras y salieron a relucir machetes.
Tras la pelea, los enojados vecinos cerraron calles para exigir un alto a la inseguridad y a los pleitos de esta familias “indeseables”.
Los sujetos se enfrentaron a machetazos, se lanzaron piedras, apedrearon dos autos y arrancaron cables de energía eléctrica, lo que dejó sin luz a varias casas de la zona.
El enfrentamiento tuvo como escenario la calle 74 entre 67 y 69 de Mulchechén. No hubo detenidos porque cuando llegó la policía los malvivientes se refugiaron en sus casas.


