PROGRESO.- Sin el menor rubor y con todo descaro, el sábado pasado una familia meridana realizó un rito satánico o de brujería a la entrada del puerto, desobedeciendo a los policías que les ordenaron retirarse, lo que fingieron hacer, pero finalmente realizaron el rito y luego se fueron dejando todo en el lugar.
Inicialmente pretendían hacer esos ritos en estacionamiento de las instalaciones de la pista de remo y canotaje en donde formaron un círculo y en medio colocaron una tela de color rojo y veladoras.
Los hechos ocurrieron el sábado a las 10:30 de la noche, la familia meridana entre la que había niños, se colocaron en círculo alrededor de la tela de color rojo en la que habían colocados veladoras y otros artículos relacionados con algún acto de hechicería.
Sin embargo, no pudieron concluir el rito en el estacionamiento de la pista de remo y canotaje, debido a que, avisados por fuente pública, al lugar llegaron agentes policíacos a bordo de una patrulla y pidieron a los celebrantes que se retiraran, pero no les confiscaron la tela, ni veladoras y otros artículos que tenían.
Los uniformados tampoco revisaron la cajuela del vehículo, ya que de haberlo hecho hubieran encontrado un carnero y a una gallina decapitados. Los uniformados sólo le pidieron a la familia que se retiraran del estacionamiento de la pista de remo y canotaje.
Sin embargo, debido a que la familia meridana llegó con la intención de realizar su rito satánico o un acto de hechicería, de modo que simularon que se retiraron de la pista de remo y canotaje, pero retornaron y a un costado de la carretera de entrada de la ciudad tendieron la tela roja, colocaron dos veladoras y ocho mitades de coco seco y en su interior pusieron ajos y otros productos.
También colocaron una gallina decapitada y un carnero también decapitado, la cabeza del animal la pusieron mirando de norte a sur. Todo eso se hizo el sábado en la noche, fue hasta el domingo que los conductores que llegaban al puerto lo vieron y lo reportaron a la policía.
El carnero y la gallina decapitados, así como las veladoras y demás artículos se quedaron todo el día y toda la noche del domingo, de modo que fue hasta el lunes a las 9:30 horas cuando policías municipales los retiraron; envolvieron la tela y la quitaron de la carretera. La cabeza del carnero, cayó y para no agarrarla, uno de los uniformados la patio y cayó entre los manglares.

