MÉRIDA.- Elementos de la Gendarmería destacados en Yucatán detuvieron en el municipio de Conkal al menor M.A.P.C., de 17 años de edad, y lo llevaron a “pasear” durante largo tiempo en el que lo torturaron con toques eléctricos en los testículos, golpes en las partes “blandas del cuerpo” y lo obligaron a bajarse de la camioneta y le gritaron “corre por tu vida”, mientras aceleraban el motor de su camioneta.
Esta es una más de las varias arbitrariedades que cometen elementos de la Gendarmería en Yucatán y cuya presencia en el estado es cuestionada, porque ya los yucatecos percibieron que solo saben tomarse ‘selfies’ y subirlas a las redes sociales.
El inspector general de la Gendarmería en Yucatán, Gregorio Mejía Armenta, debe de dar una explicación a la sociedad yucateca del actuar de sus elementos y sobre todo el castigo que recibirán los que torturaron al menor en Conkal.
Se cuestiona como es que cientos de elementos de la Gendarmería tengan a su disposición en Yucatán cientos de armas de grueso calibre, camionetas equipadas, motocicletas de ultima generación, equipo sofisticado de comunicación y un helicóptero que solo usan para “socializar”. mientras que en mas de 20 Estados del país la delincuencia organizada avanza dejando una cantidad de muertos sin precedente.
‘Aspecto de delincuente’
Según fuentes cercanas el menor de edad y lo que se publicó en internet, el menor fue “levantado” en la avenida Lázaro Cárdenas de Conkal enfrente del mercado municipal por elementos de la unidad 17381 de la Gendarmería por su aspecto de “delincuente”.
Lo pegaron a la pared, lo golpearon y catearon y lo subieron a la patrulla para darle un paseo “por la carretera a Ixil”.
En la misma camioneta lo golpearon, le pegaron cables con electricidad en los testículos y lo humillaron.
Luego lo bajaron del automotor y le gritaron “corre por tu vida” mientras se burlaban de él a carcajadas. Después aceleraron varías veces la camioneta y se la echaron encima mientras corría.
Asustado el menor de edad ya no resistió y cayó. Luego los de la Gendarmería lo hicieron correr en la via Chicxulub Pueblo-Conkal hasta que la misma gente se percato de lo que le hacían y lo ayudaron.
Los de la Gendarmería se escabulleron y retornaron a Conkal, donde hicieron varios recorridos en sentido contrario y provocando a los ciudadanos.
Federales rompen la tranquilidad
El presidente municipal de Conkal, Jorge Pérez Parra, emanado del PAN, dijo que “se supone que la Gendarmería esta para servir a los ciudadanos, no para humillarlos y lastimarlos… no es posible que en un Estado tranquilo quienes violenten la paz sean los mismos policías federales”.
Otro de los temas congelados que tiene la Gendarmería es el acoso sexual de sus miembros a maestras jóvenes que trabajan en las jardines de niños, escuelas primarias y secundarias en Valladolid.
A las maestras que andan en grupos en sus vehículos las detienen y las “revisan” les piden sus números de celular para la “posterior investigación” y de allí al acoso.
Otro lugar a donde entran los elementos de la Gendarmería uniformados y armados es a los gimnasios donde dejan sus números de teléfono a las jóvenes que les “agradan”.
De todas estas anomalías el alto mando en Yucatán tiene conocimiento, pero nadie les llama la atención.
Los ciudadanos yucatecos son observadores y saben que los de la Gendarmería son “policías de fotos”. Es decir, van a un lugar y se toman fotos en 5 minutos que luego usan para difundir en los medios locales como el trabajo que realizan.
El día que se publican, los federales mandan sus notas a la Ciudad de México y enseñan el “excelente” trabajo que desarrollan.
Más cuestionable: van a los pueblos llevan a sus perros policías, sus motocicletas, sus camionetas y, aunque usted no lo crea, llevan su helicóptero para que los niños y adultos “vean” el trabajo que realizan.
Por Esto