MÉRIDA.- Mucho se ha hablado de la llegada de Uber a la capital del estado, este servicio que brinda un transporte personalizado con nuevas herramientas tecnológicas, para brindar una mejor atención al pasajero, esto viene a poner a prueba al servicio de transporte privado que ha prevalecido desde hace muchos años en la ciudad.

La realidad es que, en muchas ocasiones el servicio que se ha brindado desde hace muchos años es obsoleto, evitando todo lo posible la sana competencia, por lo que, con la entrada de Uber, han tomado medidas y estrategias para poder mantenerse en la preferencia del público, un acertado plan que beneficia principalmente a los meridanos.

¿Cómo funciona Uber?

El usuario debe descargar la aplicación y luego de registrarse debe permitirle encontrar su ubicación a través del GPS. El cliente elige entre diferentes modelos de auto (un Sedán negro para cuatro personas; un taxi tradicional que tiene acuerdo con la empresa; un UberX, que sería la versión barata; una camioneta deportiva para seis o un auto de lujo, que es el más caro) y luego presiona en el botón que activa el pedido. Uber encuentra al chofer más cercano a través de la geolocalización y lo manda hacia el cliente.

Las tarifas dependen de cada ciudad pero por lo general son más baratas que un taxi tradicional. Uber se lleva una comisión del pago del viaje y solo acepta pagos con tarjeta de crédito. El usuario debe ingresar los datos de su tarjeta antes, cuando se registra. Además, la propina viene incluida en ese pago y el usuario puede decidir qué porcentaje va a ser desde el sitio web de Uber, por lo que no hay necesidad de andar con dinero para pagar por el transporte.

¿Renovarse o morir?

Es necesario pensar en renovarse para seguir en la preferencia del público, porque como usuario del transporte particular y amigo de muchos taxistas, puedo decir que el servicio es bueno, y en general, la gente atrás del volante tiene siempre una sonrisa y una historia que contar.

Pero deben temer al nuevo servicio que brinda Uber, la verdad es que no, como dicen, uno crea sus propios miedos. Sí en verdad quieren permanecer dentro de las opciones del público lo único que tienen que hacer es renovarse, y respetar la sana competencia, porque para todo hay gustos.

Y al hablar del transporte público ese es otro tema, pero no está muy lejano que nuevas empresas con mejores camiones, una mejor tecnología y un mejor trato a los usuarios, lleguen a ciudad de Mérida. Debemos saber que los tiempos están cambiando y la gente está abierta a las opciones, y para ello es mejor renovarse o morir.

Lic. Eutimio Castro Avilés.

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