MÉRIDA.- En represalia por “obstaculizar” los chanchullos de Elgar Pech, subdirector de Servicios Públicos Municipales, la Comuna despidió de manera injustificada ayer martes a Enrique Álvarez Brito, quien era jefe de departamento de inspección ambiental.
Ayer martes 29 de marzo, a las 9 de la mañana citaron en calidad de urgente en la planta de Tratamiento de Aguas Residuales a Álvarez Brito, sin que le dijeran el motivo. Para su sorpresa, estaba Rubén Arjona, sub director de Recursos Humanos, enviado por su jefe directo Juan Carlos Rossel Flores, director de Administración del Ayuntamiento.
El asunto era la baja inmediata de Álvarez Brito y de José Alonso, del área administrativa del mismo departamento, por supuestos malos manejos en la entrada de pipas para descargar en la planta, aunque el mismo Enrique había denunciado esos malos manejos anteriormente, pero Elgar declino hacer algo al respecto.
“Al parecer el “modus operandi” de Elgar Pech es quitar del camino a quiénes interfieren con sus “intereses” personales, todo con la complacencia del alcalde, quien ahora se pasea por Nueva York campante y mientras en la comuna gente hace y deshace a su antojo”, indicó uno de los entrevistados.
De acuerdo con datos recabados, entre las múltiples irregularidades están que Elgar Pech decide abiertamente las contrataciones, los despidos, e incluso el pago de horas extras y compensaciones que casualmente coinciden para beneficiar a sus dos yernos y sus dos hijos.
Los denunciantes dicen que al alcalde Mauricio Vila Dosal le valió que le hayan presentado las pruebas de las ilegalidades en las que incurre Elgar Pech y, asesorado Por Roger Torres Peniche, decidieron dejarlo en el cargo.
Entre los chanchullos de Elgar, además de practicar el nepotismo, está que los servicios por mantenimiento en diversas áreas operativas de SPM deben hacerse por invitación a tres, pero el funcionario asigna esas obras de manera directa a sus amigos, para llevarse una buena tajada de dinero.
Como Publicamos el 4 de diciembre del año pasado, ante la complacencia del alcalde Mauricio Vila Dosal, Elgar Pech comete un claro y descarado nepotismo en varios grados en la dependencia, pues emplea a su hijo y a su yerno, además de que permite una serie de irregularidades.
De acuerdo con investigaciones y documentos en poder de El Grillo, Elgar configura nepotismo en primer grado, pues a su hijo Saúl Omar Pech Herrera, con número de nómina 14849, lo cambió a la sub dirección oriente, en donde le dan prestaciones que no existen, como el pago de compensaciones.
Respecto al caso de los despidos de ayer, nuestras fuentes nos indican que el supuesto argumento para despedir a Álvarez Brito es que él ya había denunciado, en noviembre de 2015, a sus superiores las irregularidades, para que se tomaran cartas en el asunto y se castigara a los culpables.
Los culpables de esas irregularidades eran Santiago Moquete, coordinador general, cuya función es supervisar la entrada y salida de las pipas, y el casetero Manuel Rivero Jasso, contra quienes se presentaron las pruebas correspondientes y por supuesto todo con el conocimiento de Elgar Pech.
Sin embargo, esa vez Elgar Pech se negó a tomar cartas en el asunto con el argumento: “todos cometemos errores, dales chance Kike”, de modo que no pudo correr a dichos empleados corruptos, pues era claro contaban con la venia de Pech y Canul.
Las irregularidades y los “bissnes” en la planta de tratamiento de aguas residuales se fueron haciendo más notorios cada vez, ya que Pech y Canul sigue favoreciendo a los mismos proveedores de la pasada administración como es el caso de su amigo Gregorio Pérez Bojórquez, a quien se le asignó hacer la perforación de pozos; antes contrataba por asignación directa y ahora invita por “concurso” de tres.
Para tratar de cubrir éste engaño, lo hacen a través de la Dirección de Obras Públicas a quién el director de Servicios Públicos Municipales transfiere el presupuesto asignado para este fin.
Estas irregularidades se suman a una larga lista de irregularidades detectadas en Servicios Públicos Municipales y sobre todo en la sub dirección que encabeza Pech y Canul, incluidas las que se dan en los zoológicos, en donde han surgido incontables denuncias de parte de asociaciones civiles.
Entre las irregularidades están que la coordinadora del Área Técnica y responsable directa de los animales MVZ. Odeisy Mora Camacho compra víveres y medicamentos a determinados proveedores, por órdenes de su jefe.
Además, Manuel Campos jefe de los zoológicos carece del perfil para el manejo de animales, deja hacer y deshacer en los zoológicos a empleados de la Comuna, entre ellos a su pareja Thalía Centeno, quien además cobraba por dar paseos en Animaya.
“Al parecer el “modus operandi” de Elgar Pech es quitar del camino a quiénes interfieren con sus “intereses” personales, todo con la complacencia del alcalde, quien ahora se pasea por Nueva York campante y mientras en la comuna gente hace y deshace lo que quiere”, indicó uno de los entrevistados.

