MÉRIDA.- Cuando vieron el cuerpo de la joven Martha Eugenia Martínez Ávila tirado en una brecha de la carretera Mérida-Conkal, trabajadores de las granjas porcícolas ubicadas en la zona de Conkal pensaron que se trataba de un maniquí.

Sin embargo, al acercarse se percataron que era el cadáver de una mujer completamente desnudo, con marcas en el cuello y moretones en varias partes del cuerpo.

Enseguida avisaron a las autoridades y pronto el lugar se llenó de policías uniformados, agentes ministeriales y personal de Semefo.

Más tarde se supo que el cuerpo pertenecía a la joven Martha Eugenia, a quien sus familiares buscaban porque no había llegado desde el martes.

La noticia de su desaparición cobró fuerza luego de las publicaciones que se hicieron en la red social Facebook y en noticieron de radio matutinos.

Más tarde se difundió en sitios de internet la información del cuerpo aparecido en una brecha de Conkal. En tanto amigos y familiares comenzaron a comentar en redes sociales la posibilidad de que se tratara de Martha Eugenia.

Al lugar llegó el hermano de la víctima, quien corroboró que sí era su pariente. La reconoció por sus tatuaje de la Torre Eifel, una rosa y un escrito.

Sus familiares reconocieron que la joven bebía con frecuencia y que le gustaba la fiesta.

Vecinos indicaron que la joven trabajaba en un casino y corría el rumor de que se prostituía con “hombres mayores y con mucho dinero”.

Junto al cuerpo, que presenta indicios de estrangulamiento no se encontró ninguna pertenencia. Se sospecha que la joven fue asesinada en otro lugar y posteriormente el cuerpo arrojado en la brecha de Conkal.

Ayer sus familiares acudieron al Conalep I, donde Martha estudiaba el tercer semestre de administración, a preguntar por ella. Estuvieron indagando entre los compañeros y profesores. Todo esto ocurrió antes de que se conociera la noticia de que apareció el cuerpo de la joven.