MÉRIDA.- De acuerdo con fuentes confiables, la tesorera Laura Muñoz Molina sería dada de baja, a fin de que una persona allegada al alcalde Mauricio Vila Dosal o a Álvaro Juanes Laviada ocupe el cargo, lo que ha dado como resultado que la tesorería esté sin control.
Todo indica que el caso de Laura es el mismo del director de Gobernación Rafael Pinzón Miguel, quien siguió en el cargo después de la salida de Renán Barrera Cocha, pero únicamente porque el alcalde Vila espera a que Gerardo Bolio de Ocampo deje de ser el presidente del CDM de esta ciudad, para entregarle el puesto y dejar en la calle a Rafael.
Según nuestros informantes, en la tesorería reina un desorden total, ya que incondicionales de Claudia Canto Mézquita siguen ahí y se dedican más a tratar mal a los contribuyentes que a hacer eficiente esa oficina, además de que están en los puestos no por capacidad sino porque son lambiscones de la síndico.
A pesar de que se dice que Laura será removida de su cargo, el nombre de quien la sustituirá no se sabe, ya que se maneja con total hermetismo.

