MÉRIDA.- Al determinarse que actuó en defensa propia y gracias a que se acogió a un procedimiento abreviado, Mario Jesús Rosado González fue sentenciado a solo tres años y cinco meses de prisión por haber asesinado a su hermano Jorge Raúl.
Fue hallado culpable de homicidio en razón de parentesco en exceso de la legítima defensa.
La sanción se dio a conocer en audiencia de lectura y explicación de sentencia, ante el juez de control Luis Edwin Mugarte Guerrero.
La sentencia fue benévola porque la Fiscalía General del Estado, el acusado y la parte demandante (la madre de ambos) llegaron a un arreglo mediante el cual Mario Jesús confesó el crimen, pero aclaró que lo hizo al darle un “par” de piquetes a su hermano Jorge Raúl cuando éste lo estaba agrediendo.
El juez consideró que el acusado no tuvo la intención de matar a su hermano, sino defenderse de la agresión que recibió.
Además, dijo que de haber tenido la intención, se hubiera dado a la fuga y no le hubiera llamado a su madre pidiéndole que fuera a ver a su hermano, incluso al día siguiente volvió comunicarse con su mamá y le preguntó si ya había ido verlo.
La defensa presentó como testigo a Erick Gabriel Rosado González, quien refirió que ellos siempre que tomaban se peleaban y se agredían, y que el día de los hechos también estaban consumiendo mariguana.
Como informamos, el 16 de septiembre, entre las 20:30 y las 21:30 horas, los Hermanos se encontraban en el interior del domicilio marcado con el número 489-E de la calle 89 por 58 y 60 del centro, ingiriendo bebidas embriagantes y drogándose.
En un momento dado, Jorge Raúl agredió en varias ocasiones a su hermano y en respuesta Mario Jesús tomó un cuchillo, ocasionándole lesiones en varias partes de su cuerpo, mismas que le causaron la muerte por choque hemorrágico consecuente a laceración de víscera maciza (bazo).


