MÉRIDA, Yucatán, viernes 06/11/2026.- Un que se supone es taquera, aunque en Facebook se esconde cada personaje, denunció que un microfonero (mal llamado influencer) le cobró $5 mil por un video promocional que no atrajo clientes.

Sin embargo, la mujer, que tampoco dio el nombre de su taquería, sólo dijo que vende en el fraccionamiento Las Américas, afirmó que el microfonero le cobró $5 mil por el video, pero no hubo ningún resultado, pues no atrajo ningún cliente. La taquera se lo hizo ver y el microfonero propuso hacer un segundo video, que igual no resultó.

PECADO Y PENITENCIA: Muy caro le salió entender a la dueña de esa supuesta taquería que los microfoneros (este hecho demuestra de que influencers no tienen nada, pues nadie le hizo caso a su publicidad) no sirven más que para cobrar y para ir a chayotear comida, porque sus videos no atraen ningún cliente.

Según el relato de la mujer, estaba ansiosa de dar a conocer su taquería, se le ocurrió contratar a un microfonero, de esos que salen a hacer y decir barbaridades en sus videos, para ver si su taquería quedaba a reventar de gente.

El microfonero le cobró 5 mil pesos por el video, pero no hubo ningún resultado, pues no atrajo ningún cliente. La taquera se lo hizo ver y el microfonero propuso hacer un segundo video, que igual no resultó.

Molesta por la falta de resultados y por haber tirado su dinero en un tipo de publicidad que no le sirvió para nada, decidió exponer en redes sociales el caso, pero le faltó lo que a El Grillo le sobran y no dijo quien la ‘estafó’ ni dijo como se llama su supuesta taquería.

Frustrada, afirmó que le dolió darse cuenta que no puede confiar en los microfoneros locales, porque son una bola de inútiles que no dan resultados publicitarios.