TIZIMÍN, Yucatán, martes 03/11/26.– Consumada la estafa maestra: El alcalde Adrián “Carabobo” Quiroz ya tiene $15 millones para su campaña de reelección, pues al mercado sólo le dieron una manita de gato de unos $3 o $4 millones.
Además, para llenar más sus bolsillos, ahora les quieren cobrar a los locatarios los recibos de ‘luz’, algunos de $4 mil, pero ellos no estuvieron ahí poco más de TRES meses: Descarado robo del Ayuntamiento, que es el que cobra las tarifas de consumo.

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN: No fueron 18 millones lo que se gastó en el mercado municipal, si al caso fueron CINCO millones, pero la “lata de gas” de Adrián Quiroz Osorio supo inflar bien y maquillar la Estafa Maestra o el Robo del Año, dinero que desvió y que costeará su campaña en busca de reelegirse.
Amigo Grillo, nadie le creyó al alcalde Carabobo, pues la gente que asistió a la inauguración de la ‘manita de gato’ del mercado municipal, que fue un circo más del Carabobo, con voladores, cuchicheaba y decía que fue un robo descarado, pues solo lo pintaron.
MOLESTIA: Detrás de esa manita de gato hay una serie de inconformidades, pues ahora a los locatarios les quieren cobrar el costo del recibo de luz, que llegó en su ausencia de ellos, y algunos incluso rebasan los 4 mil pesos.
AMENAZA: Además, los amenazaron con no poner conexiones adicionales al área de carnes cuando es necesario para conectar sus equipos.
Otra de las quejas es que el estacionamiento se hizo al vapor, de última hora y temen que a las primeras semanas comience a levantarse el asfalto, pues no formaba parte del plan de remozamiento y si lo hacen con material de quinta, como las calles y la bacheada, pronto quedará inservible.
LO CÍNICO: El alcalde Carabobo dijo que cambiaría los pisos del inmueble, pero sigue igual, sólo le dieron una súper lavada y no le cambiaron nada.
Amigo Grillo, veremos cuánto les tardará el gusto al “Cara bobo”, pues con eso que la gente todo quiere bloquear y protestar, con esta porquería de trabajo y de un robo fenomenal, no tardará y estallará la bronca, de parte de los locatarios, quienes están enojados por el mal trabajo y a los que se inconformaron los regañaron les dieron una jalada de orejas y los amenazaron para que se ‘cuadren’.


