MÉRIDA, Yucatán, lunes 02/11/26.- El gobierno de la 4T en Yucatán ya suma cuatro directores de comunicación social, pero Sergio “MalVadillo” Lora no pierde la esperanza de que algún día le toque la bola.

Malvadillo, quien cada vez que se empeda vuelve a decir que él no perdió el Distrito III federal, sino que el distrito lo0 perdió a él, trató de aprovechar las aguas revueltas desde la salida de Joaquín Ocampo, y dijo esto es ganancia de pescadores, pero no logró acomodarse o acomodar a su fiel escudero Fernando Castro, quien ya está chocheando.

Ya desde el inicio de la administración morenaca MalVadillo ha intentado que lo designen, pero le tienen miedo, porque no les va a dejar nada para que roben a los otros, pues se llevará todo, la quinta, los mangos y hasta el alambre de púas.

Si Chucho Rivero, quien fue director de Comunicación Social en el Desgobierno de Ivonne Ortega Pacheco, lanzó al aire los billetes del primer millón que se llevó con facturas apócrifas, MalVadillo no lo hizo, lo metió a su casa de seguridad de inmediato.

El sueño dorado de Sergio MalVadillo es volver a hincarle el diente al presupuesto de comunicación social, pero seguirá soñando y tendrá que hacer más méritos para que lo tomen en cuenta cuando vuelva a alzar la mano.

Tal vez su tiempo de volver no ha llegado, pero sabe que puede llegar. Si Carlos Sobrino ya se acercó a la 4T, si Liborio ya es guinda, si cada vez hay más priistas en el gobierno que en la Casa del Pueblo, entonces MalVadillo no pierde la esperanza de volver a ser el mandamás de comunicación social, pero ahora recargado: con más mañas, con más hambre de poder, con más ganar de forrarse de lana.