MÉRIDA, Yucatán, miércoles 07/10/26.- Vivito y coleando, el criminal José Marcelino (a) “Marce” salió del hospital sin que lo detengan, aparentemente protegido por un amparo, y seguro buscará otro lugar donde esconderse de la justicia.

De acuerdo con la página web “Acontecer Yucatán”, a ‘Marce’ le dieron de alta, de un hospital privado del Norte de Mérida (tiene dinero el narquito), salió del nosocomio a bordo de un vehículo y que pagó 180 mil pesos por la atención médica que le brindaron.

EN CONTEXTO: Al criminal quintanarroense intentaron ejecutarlo el viernes que pasó, por dos sicarios que iban en moto; el fugitivo no murió y su esposa lo llevaba a un hospital cuando una ambulancia de la SSP interceptó su auto, lo estabilizó y los paramédicos lo llevaron a una clínica.

La herida de “Marce” no fue grave, de modo que ‘cantó’ como pajarito (o como sapo, según los mafiosos colombianos) y por eso se supone detuvieron a los implicados, en especial a dos mujeres.

En medio de la duda de cómo identificaron a los dos sicarios, ya que llevaban puestos sendos castos para motociclistas, la Secretaría de Seguridad Pública SOLO dijo que la detención de los cuatro es resultados de las labores de investigación y seguimiento, que permitieron identificarlos, localizarlos y detenerlos.

Se dice que una de las mujeres disparó y que la identificaron por un tatuaje, son unos genios los de la PEI.

LO NUEVO: La versión de Acontecer Yucatán es breve y sólo da detalles de la salida de “Marce” del hospital, no se dijo cuál es, y que no fue detenido.

LOS SICARIOS: El lunes publicamos (El Grillo) que, a poco más de 48 horas que los detuvieron, en la mañana imputaron por el delito de tentativa de homicidio calificado a Rubén Ernesto T.M., Rubén Ernesto Ch.C., Rubí de los Ángeles M.E., y a Claudia Cristina C.M., acusados de intentar matar a “Marce”.

En el atentado contra “Marce”, quien se guardaba de la justicia del vecino estado en la colonia “Montes de Amé”, de esta ciudad, uno trató de matarlo a balazos, mientras otro conducía una moto y los otros participaron en la planeación del atentado.

El juez de control Kenny Martins Burgos Salazar los imputó y, a solicitud de la Fiscalía concedió la audiencia para iniciarles un proceso penal, lo que será el viernes 9 de octubre de este año.

Luego, el juez les impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada por todo lo que dure el proceso penal.