MÉRIDA, Yucatán, martes 06/10/26.- Igual que en el Distrito III federal, donde habrá duelo de Pinkys, en el proceso interno de Morena en el Distrito VI habrá competencia de indeseables, pues los contendientes son Jessica Saidén, Rogerio Castro y Samuel Lizama.

Jessica “Co’ox Ualac” Saidén, es la diputada federal por ese distrito, pero se ve que no la quieren porque le pusieron competidores; a Rogerio “Bobolín” Castro lo sacaron de la delegación de Bienestar, por corrupto e inepto, pero ahora busca un puesto de elección popular, lejos de donde se maneje dinero, porque se lo roba; y Samuel “OroQuep” Lizama es un sujeto soberbio, altanero, prepotente e inútil, que engañó a la hija del Mosco Pereira (qepd) y se hizo millonario.

De los tres no se hace uno, pues los tres son nefastos y han hecho todo lo que está a su alcance para perjudicar a los yucatecos, además de saquear las dependencias en las que han estado al frente, como El Grillo ha publicado puntual y oportunamente.

Por tanto, no vale la pena hablar de todo lo negativo que han hecho contra el pueblo, pues está ampliamente documentado en los medios de comunicación. Aquí lo relevante es cómo puede ese trío de impresentables aspirar a seguir viviendo del erario.

Morena se ha convertido en refugio de lo peor de la política. Es tal su soberbia que pretende imponerle al pueblo a los peores aspirantes. Ni en el viejo régimen en sus tiempos más oscuros se atrevió a tanta ofensa contra los ciudadanos.

Entre todo lo malo de Morena y sus lacras hay una buena noticia: No se inscribió Raúl Paz, quien estuvo repartiendo volantes casa por casa para que lo tomen en cuenta, pero como ya hemos dicho, en Morena siempre será un apestado, que príncipe en el PAN que pasó a perro en el Guinda.

Sólo utilizaron su voto en el Senado y luego lo desecharon como lo que es: un político desechable.