MÉRIDA, Yucatán, viernes 02/10/26.- La detención de José Esteban S.B. (a) “Bote” y Karen Odeth B.L., confirma que “La Concordia” es una mafia que extorsiona a los ambulantes y ahora la Fiscalía y la PEI va detrás de los denunciados.

A este sujeto (José Esteban S.B. (a) “Bote”) se le había mencionado poco, trataba de pasar ‘agachado’ o de nadar de muertito, pero una denuncia penal en su contra lo hundió, mientras el otro mafioso Jaime Manrique sigue libre, pero temblando de miedo, dentro de su casa.

A “Bote” y Karen Odeth B.L, ‘Xun’ del sujeto, los detuvieron, los enviaron ante un juez, el cual los imputó por el delito de extorsión agravada, en perjuicio de comerciantes de Mérida, delito que se castiga con una pena de 15 a25 años de cárcel.

De acuerdo con un comunicado de la FGE, como medida cautelar, a los dos detenidos los dejaron presos, luego que los imputaron en el Juzgado Segundo de Control, en el Centro de Justicia Oral de Mérida, donde se les notificó la acusación por el delito arriba mencionado y los fiscales pidieron que les inicien un proceso penal (mal llamado vinculación).

DERECHO CONSTITUCIONAL: Los acusados solicitaron la duplicidad del término constitucional, para que se defina su situación legal, es decir para que les inicien el proceso penal o los liberen.

LOS DATOS: De acuerdo con la información reunida en la carpeta de investigación, bajo la causa penal 588/2026, “Bote” y Karen les exigían el pago de cuotas a comerciantes y si éstos no pagaban le impedían vender en la vía pública.

Antes de concluir la audiencia inicial, los fiscales de litigación expusieron los argumentos para sustentar la solicitud de prisión preventiva justificada como medida cautelar, lo cual concedió el juez, de modo que los dos detenidos estarán privados de su libertad durante el tiempo que dure el proceso.

EN CONTEXTO: La FGE confirmó que hay denuncias e investigaciones por casos de extorsión contra comerciantes ambulantes, atribuidos a personas de la agrupación “La Concordia”, quienes se hacían pasar como trabajadores del Ayuntamiento de Mérida.

El viernes 18 de septiembre, una vendedora de Ciudad Caucel denunció públicamente que integrantes de esa agrupación, dirigida por Esteban Solís Bote, le cobraban 300 pesos para permitirle vender en la vía pública.

Después de que se negó a pagar, le clausuraron su negocio, con cinta amarilla y una nota con logos del Ayuntamiento de Mérida, firmada por un supuesto inspector.

Tras esa denuncia pública surgieron más quejas de presuntos actos de extorsión y se integraron denuncias en varias carpetas de investigación de la Fiscalía.