MÉRIDA, Yucatán, lunes 28/09/26.- En el descarado robo a la empresa Atracciones Alba, que pagó $80 mil para instalar juegos mecánicos en la explanada del Kukulcán y le pintaron un violín, un nombre pasa bajo el agua: Sofía Guadalupe Ortegón Huchín.

Esta mujer es subdirectora de administración del IDEY, pero es la cómplice de Armín Lizama, director de la dependencia, en los jugosos bisnes que hacen con la renta de espacios deportivos.
Sofía Ortegón es recomendada de un hermano del gobernador y es la encargada de la recaudación del dinero de todas las unidades deportivas, para lo que hace a un lado a los directores.
Ella lleva la agenda de eventos de todas las unidades deportivas para la renta de los espacios, y desde que Sofía llegó han aumentado las tarifas en cantidades exorbitantes, pero a los amigos se los dan a precio preferente, como a William Peraza, a quien le cobraron 30 mil pesos mientras que a Atracciones Alba le cobraron 80 mil pesos.
Además de transas son brutos y desorganizados… o de plano la ambición les gana: Por autorización de Sofía le rentaron el espacio a Atracciones Alba en 80 mil pesos. Los encargados pagaron y supuestamente ya tenían firme el espacio, pero a la llegada de un amigo de Armín, que NO tiene juegos mecánicos, sino que sub-renta el espacio, ella se encargó de eliminar al que ya había agendado y se le hizo fácil negar el espacio al anterior y dárselo al amigo de Armín en sólo 30 mil pesos, cuando sabe bien que la tarifa es otra.
Ante el incumplimiento de parte del IDEY, Atracciones Alba solicitó el rembolso de lo que pagaron, pero ni Armín ni Sofía se lo quieren devolver.
Como informamos la semana anterior, a Peraza lo acusan de que es un revendedor de espacios en ferias y que CARECE de juegos mecánicos; se asegura que hizo sus “trámites” mucho después, con un pago menor y, con el aval de la dirección y el área jurídica del IDEY.
La corrupción del IDEY, en todos sus niveles, ahora golpeó a Atracciones Alba, una empresa que crea empleo para decenas de familias yucatecas y la cual, pese a cumplir legalmente y pagar casi el triple, el IDEY le dijo que su espacio ya había sido asignado a otro.
No le quieren devolver su dinero, porque todo indica que Armín y Sofía ya se lo gastaron.


