MÉRIDA, Yucatán, sábado 12/09/26.- Ebrio y drogado, Mario H.C., asesinó con saña a sus papás, en la casa de ambos en la comisaría de Tamanché: Les dio de cuchillazos en el abdomen y en el corazón, y luego les robó $500 mil.

Los ahora occisos, Argelia de los Santos C.R. y Juan María Viaunney H. y R. (o) Juan María Vianney H.R., de 86 y 75 años, respectivamente, padres del asesino, tenían conflictos con él, desde tiempo atrás, debido a que el ahora preso les exigía dinero para comprar drogas.

EL DOBLE CRIMEN: Se perpetró el lunes 7 de septiembre, cuando el mal hijo, quien sabía que sus padres estaban solos en su casa de Tamanché, comisaría de Mérida, ya que su hermana que vive con ellos no estaba los asesinó y les robó dinero.

Para asesinar a sus progenitores, el drogadicto de Mario utilizó un cuchillo, con el que los acuchilló y les ocasionó lesiones que les causaron la muerte: Juan María murió desangrado por heridas toracoabdominales, y Argelia de los Santos feneció de heridas en el tórax.

HUYE EL ASESINO: Una vez que acuchilló a los autores de sus días, Mario se fue de la casa, pero antes de irse, a fin de que no descubrieran la escena del doble asesinato les dijo a sus hermanas que había llevado a sus progenitores a visitar a sus compadres, lo cual causó extrañeza entre los familiares, debido a las condiciones de salud de los señores y a que Mario, luego de unas horas, dejó de responder a mensajes y llamadas.

Las hermanas empezaron a buscar a sus padres, sin dar con ellos, pero averiguaron que los hoy occisos nunca visitaron a ningún compadre.

Desesperados, a la medianoche del lunes decidieron verificar si sus papás estaban dentro de la casa y al hacerlo encontraron los cadáveres de sus padres.

Después se supo que la señora había cobrado 500 mil pesos por la venta de un terreno y que Mario, desesperado por las deudas que tenía con sus proveedores de drogas, decidió matar a sus padres.

DETENIDO: A Mario lo detuvieron por medio de una orden de aprehensión y la juez de control Silvia Pamela Cetina Bautista lo imputó por el delito de homicidio en razón de parentesco (2) a Mario H.C., de modo que su condena debe ser de 80 años, sin que se le conceda un proceso abreviado, por lo sanguinario del asesinato, pero sobre todo porque mató a sus papás.

La juez le impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa y justificada por todo el tiempo que dure el proceso y programó para el martes 15 de septiembre la audiencia en la que deberá iniciarle un proceso penal (mal llamada vinculación).