CIUDAD DE MÉXICO, jueves 10/09/2026.- El Instituto Nacional Electoral (INE) dio hoy el banderazo de salida al proceso electoral 2026-2027 en medio de severas divisiones internas, cambios de mando apresurados y la creciente desconfianza de la oposición sobre la imparcialidad del árbitro electoral.
Analistas advierten que se tratará de una contienda sin precedentes por la magnitud de votantes y el volumen de cargos a renovar. Sin embargo, la institución inicia operaciones sin titular definitivo en la Secretaría Ejecutiva, considerada la pieza de mando, operación administrativa y jurídica más relevante del organismo.
A un día del inicio formal de los trabajos, Claudia Arlett Espino renunció a la Secretaría Ejecutiva. El anuncio tomó por sorpresa al propio Consejo General; durante una reunión formal a mediodía, los consejeros se enteraron del movimiento a través de los medios de comunicación antes de que fuera notificado formalmente.
Ante la vacante, la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, designó como encargado de despacho a Roberto Carlos Félix López, un estrecho colaborador desde su gestión en el Instituto Electoral de Sonora. Este movimiento dejó desprotegida a la Dirección de Organización Electoral —encargada de la logística de casillas y capacitadores—, la cual quedó temporalmente bajo la conducción de María del Carmen Colín.
La alta rotación en esta área estratégica refleja una crisis inédita: en un lapso de tres años, seis personas han ocupado el cargo (Edmundo Jacobo Molina, Roberto Heycher Cardiel, Miguel Ángel Patiño Arroyo, María Elena Cornejo Esparza, Claudia Edith Suárez Ojeda y Claudia Espino). Esta cifra contrasta significativamente con el historial del organismo desde los años noventa, periodo en el que solo cinco funcionarios habían ostentado esa responsabilidad.


