MÉRIDA, Yucatán, miércoles 02/09/2026.- Muy intolerante, favoritista y prepotente nos salió la diputada Naomi Peniche, quien mostró su verdadero rostro de desprecio a los ciudadanos para ponerse como alfombra a los pies de su amo Wilmer Monforte Marfil.

Ni Congreso de puertas abiertas ni Congreso del pueblo, simplemente un Congreso secuestrado por lo peor de la política, con personajes tan nefastos como Wilmer, Naomi, el chacal Alejandro Cuevas, la delincuente Clara Rosales, el “pepita” Julián Bustillos, los dormilones Paco Rosas y Neyda Pat, y demás fauna nociva.
Durante la sesión de ayer martes, en la que irrumpieron jubilados de la CFE a los que al principio les negaron la entrada, la letzhé callaba a los ciudadanos, pero no hacía lo mismo con los aplaudidores de Wilmer, que le echaban porras hasta el cansancio.
Apenas los manifestantes comenzaban a gritar protestando contra la judía Sheinbaum y la 4T por el atraco a sus pensiones, Naomi los callaba, pero cuando los lambiscones de Wilmer gritaban los dejaba, sólo hasta el final tibiamente les pedía que respetaran el recinto legislativo.
Esos lambiscones salieron como sapos después de una lluvia, pues al ver que irrumpieron los jubilados de la CFE. Wilmer los mandó a traer para que ocuparan los asientos destinados al público. La masa de lamebotas la conformaban empleados del Congreso y gente que se sacaron de la manga.
QUIS LU’UM Y TUZQUEPERO: Esto evidencia como mentiroso Wilmer, quien dijo que no podía dejar pasar a los jubilados, sólo a una comisión de 10 personas, porque no había lugar, pero cuando los jubilados irrumpieron había suficiente espacio, ya después llegaron los lambiscones.
Además de mentiroso y prepotente, Wilmer revive prácticas del pasado, como los gritones de la época del priismo, que iban al Congreso a ofender a los diputados de oposición y echar porras a los legisladores oficialistas.


