NEPAL, jueves 27/08/2026.- El 25 de agosto de 2026, cinco elefantes —tres adultos y dos crías— procedentes de los bosques de Nepal fueron reportados en la zona fronteriza con India. La fuerte corriente del río Kaudiyala terminó arrastrándolos hacia la presa de Girijapuri, en el distrito de Bahraich, Uttar Pradesh, donde fueron puestos a salvo.
Solo un día después, el 26 de agosto, Nepal sufrió una grave catástrofe provocada por una enorme avalancha de hielo y roca que desencadenó una violenta inundación de lodo y escombros en el norte del país.
La cercanía de las fechas resulta inevitablemente llamativa: los elefantes abandonaron los bosques nepaleses apenas un día antes del desastre.
¿Pudieron percibir alguna señal natural antes de que ocurriera?
Por ahora, no hay evidencia científica que conecte ambos acontecimientos. Además, sucedieron en regiones diferentes de Nepal, por lo que afirmar que los elefantes estaban escapando del desastre sería especulativo.
Lo que sí está documentado es la sorprendente secuencia: el 25 de agosto los elefantes procedentes de Nepal aparecieron en India; el 26 de agosto ocurrió la catástrofe.
Una coincidencia extraordinaria que, por ahora, sigue siendo solo eso: una coincidencia.


