MÉRIDA, Yucatán, domingo 16/08/26.– Una mafia de defraudadores, cuyas cabezas visible son Ana Luisa H.B. y Carolina C.C., defraudó a decenas de personas por un moto de poco más de $50 millones, por medio de varias actividades.
Esta mafia la integran un juez, un ex director de Prevención del Delito, el subdirector de la Secretaría de Salud, que también estuvo en el SAT y un candidato a la alcaldía de Mérida, cuyos nombres aún no dan a conocer las autoridades.

A Luisa y a Carolina las detuvieron junto con Jesús Ramiro T.R. (a) “Dr. Estafa”, pero la juez Martha Leticia Ku Meneses los liberó, aunque a las mujeres las detuvieron al salir de la cárcel pública, acusadas de fraude, mientras que el sujeto quedó libre, por ahora.
LA HISTORIA: Debido a que ya les seguían la pista, a los tres defraudadores los pusieron el “clásico cuatro” y los detuvieron: A Jesús Ramiro lo imputaron por los delitos de tentativa de fraude, desobediencia y resistencia de particulares, portación de armas e instrumentos prohibidos, ataques peligrosos contra servidor público y delitos contra la salud, por posesión de marihuana y metanfetaminas.
A Carolina la imputaron por tentativa de fraude, desobediencia y resistencia de particulares y delitos contra la salud, por posesión de marihuana y metanfetaminas.
A la Ana Luisa la imputaron por desobediencia y resistencia de particulares y delitos contra la salud, por posesión de marihuana y metanfetaminas.

LOS DEJAN LIBRES: Sin embargo, apenas los imputaron por los delitos antes mencionados, a los tres los dejaron libres por la juez Martha Leticia, quien les impuso las medidas cautelares de firmar cada mes; no salir del Estado; sometimiento a cuidado y vigilancia, no acercarse al lugar de los hechos, ni a los testigos y al querellante, y les colocaron un localizador electrónico.
La audiencia para iniciarles un proceso penal o dejarlos libres, mal llamada de vinculación, será mañana lunes 17 de agosto.
DETIENEN A LAS MUJERES: Cuando pensaban que ya la habían hecho y que, a pesar de haber robado muchos millones, en la modalidad de fraude, a las mujeres las detuvieron cuando salían del penal meridano, porque tienen muchas denuncias, a causa de un daño patrimonial de unos 50 millones de pesos.
Además, les encontraron 35 autos, cuyas facturas “empeñaban” y/o vendían fraudulentamente, y también estafaban por medio de clínicas de belleza ‘patito’, y por medio de una empresa de extintores.
SUS PROTECTORES: De acuerdo con las investigaciones de las autoridades, las mujeres tienen la protección y apoyo de un juez; de un ex director de Prevención del Delito; de un subdirector de la Secretaría de Salud, que también estuvo en el SAT, y de un ex candidato a la alcaldía de Mérida, entre otros funcionarios, de los que aún no se dan a conocer los nombres.

LA DETENCIÓN: Fue el lunes 10 de agosto, a las 18 horas, en la calle 16 entre 47 y 49 de la comisaría de Chichí Suárez, cuando le ofrecieron en venta a Michel Fernando B.Ch. un Nissan March, en 100 mil pesos, pero, debido a que al auto carecía de la documentación el comprador le reclamó al “Doctor Estafa”, quien tiró a Michel al suelo y le dio una patada en el abdomen.
Esta agresión la vieron policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), de modo que el agresor intentó huir en un auto, junto con sus acompañantes, pero los detuvieron y al revisarlos les hallaron varias bolsas de ‘cristal’ y marihuana.
El “Doctor Fraude” se alteró, amenazó a los oficiales y del coche sacó una navaja con la que intentó agredir a los agentes, mientras que, durante la detención, las mujeres agredieron a golpes y manotazos a los uniformados.
OTRA VERSIÓN DE LA DETENCIÓN: Se dio luego de que en una revisión del GPS de dos autos rentados una arrendadora notó que, después de entregarlos, ambos permanecían sin movimiento, lo que despertó sospechas.
Los empleados avisaron al propietario de la rentadora, compartieron imágenes de quienes habían rentado los vehículos en un grupo en el que se sospecha de posibles fraudes. Ahí recibieron información de que presuntamente se trataba de personas relacionadas con casos similares, por lo que siguieron la ubicación marcada por los GPS y acudieron con duplicados de las llaves para recuperar los autos.
Fue entonces cuando descubrieron que uno de los vehículos se lo habían empeñado a una persona, con documentación presuntamente falsa, de modo que el afectado denunció por robo al percatarse que el automóvil había desaparecido del lugar donde estaba estacionado.
Posteriormente, se comprobó que la documentación que se entregó para empeñar el auto era falsa, mientras que el propietario acreditó que el vehículo le pertenecía.
A partir de ello, los afectados se coordinaron, pues los presuntos responsables habían acordado llevar otro automóvil para empeñarlo.
Cuando los ahora acusados llegaron al punto de encuentro, ya los esperaban varios de los afectados. Momentos después llegaron policías y detuvieron a los tres defraudadores; buscan a un cuarto implicado, de nombre David Israel B.Q.


