TECOH, Yucatán, viernes 14/08/26.- Bethel Achach no da una en este pueblo o más bien no batea una, se poncha sin tirarle, pues en plena reinauguración del campo de béisbol “Victoriano Zaldívar Lope”, el sábado 8 de agosto de este año, le salieron defectos.

La obra no necesitó de una auditoría para mostrar sus deficiencias: Bastó un batazo para que se mostrara la pésima calidad de la obra, que sirvió para que el alcalde se llevara dinero a cambio de materiales de poca calidad.

Como parte de la inauguración se disputó un partido amistoso entre Tábanos de Tecoh y Comercial Pérez, y durante el encuentro un batazo de faul atravesó la malla protectora colocada frente a las gradas y le pegó a la fotógrafa oficial del Ayuntamiento.

Desde los primeros batazos ya se había advertido que las pelotas podían atravesar la malla y alcanzar la zona destinada al público. La fotógrafa, confiando precisamente en que se trataba de una obra recién rehabilitada, estuvo ahí hasta que recibió el golpe.

Urge saber qué tipo de malla instalaron y quién verificó que fuera la adecuada para un campo de béisbol, pues se ve que es de mala calidad y el que lo autorizo o es un inútil o un corrupto que buscó la más barata y la cobró muy cara.

Porque una malla de protección no es un elemento decorativo. Su función es precisamente impedir que una pelota salga disparada hacia las personas que están en las gradas. Si una pelota puede atravesarla, entonces algo no funciona como debería.

Los aficionados al rey de los deportes se preguntan si la empresa que hizo los trabajos sustituirá la malla por una que cumpla con las características para un campo de béisbol.

También se preguntan quién supervisó la obra, bajo qué especificaciones se adquirió e instaló la malla y si ésta fue recibida formalmente por el Ayuntamiento.

Si se invirtieron recursos públicos para rehabilitar un espacio deportivo, los ciudadanos tienen derecho a recibir una obra segura y funcional, dijeron los quejosos.