TIZIMÍN, Yucatán, martes 07/07/26.- Preocupado más en buscar su reelección o imponer a alguien que le cubra las espaldas ante el descarado saqueo del erario municipal, al alcalde “CaraBobo” perdió por completo el poco control que tenía del municipio.

La inseguridad crece a medidas alarmantes, porque los policías se coluden con los ladrones, al estilo de lo que hizo el #ZorroRata Aguilar Arroyo en Motul, y no detienen a nadie, porque comparten con los cacos el botín.

Lo más alarmante es el robo de motocicletas, ilícita actividad en la que participan hasta rapazuelos menores de edad, porque así los policías tienen pretextos de soltarlos y que sigan robando, pero con más cuidado para que no los agarre la gente.

EXTORSIÓN TELFÓNICA: Este delito se ha disparado en el municipio, tanto en la cabecera como en las comisarías más grandes, y el alcalde Adrián Quiroz Osorio (a) CaraBobo o Lata de Gas, por bruto, no ha hecho nada para evitarlo.

De acuerdo con datos recabados, la gente exige una respuesta inmediata del alcalde morenista, pero la inseguridad no le preocupa, pues llena sus bolsillos de dinero, a costa de la falta de obras, afirman varios tizimileños.

La inseguridad ya tiene en alerta máxima a comerciantes, amas de casa y trabajadores, pues ni sus casas ni sus motos están seguros, ya que en menos de que cante un gallo tres veces se las roban.

EXTORSIÓN TELEFÓNICA: De acuerdo con vecinos, los casos de extorsión telefónica y otros intentos de fraude aumentaron en la cabecera municipal y en algunas comisarías, donde los afectados afirman que los engañan para que entreguen dinero.

EN RESUMEN: Además de bruto, es corrupto, de modo que al alcalde “CaraBobo” nunca le interesó como gobernar bien, sino que desde que entró lo hizo para robar desde el mismísimo primer día y hoy los tizimileños, que bien se lo merecen por haber vendido su voto por unos pesitos, pagan con robos, extorsiones, calles llenas de baches, inseguridad y demás cosas malas, finalizaron nuestros informantesd, ante la ausencia de nuestro corresponsal, que está “ido”.