SAO PAULO, Brasil, lunes 15/06/2026.- María Eduarda Rodrigues de Freitas, de 21 años, murió el pasado sábado en la Ponte do Esqueleto, zona rural entre Limeira y Cordeirópolis, en el interior de São Paulo, donde la lanzaron desde un puente como parte de una actividad conocida como rope jump, desde una altura de aproximadamente 40 metros, pero olvidaron ponerle la cuerda de sujeción y cayó al vacío.
Lo que debía ser una aventura emocionante se convirtió en una pesadilla. La joven, graduada en Educación Física y Gestión Deportiva, residente de Jandira y apasionada por el deporte y las actividades al aire libre, murió instantáneamente.
Según las investigaciones de la Policía Militar y Policía Civil, y los videos que circulan en redes, los instructores la cargaron y la lanzaron sin haber conectado la cuerda de seguridad a su arnés.
La cuerda quedó abandonada en el suelo. Testigos gritaron “¡la cuerda!” en el momento de la caída, pero ya era demasiado tarde.
María Eduarda impactó contra el suelo y falleció en el lugar a causa de politraumatismo severo. Su novio, que la acompañaba, se derrumbó al presenciar la escena y tuvo que recibir atención médica de urgencia.
Horas antes del salto fatal, ella misma compartió en sus historias una publicación con una foto del puente y la frase que ahora retumba con un doloroso presagio: “¿Quién fue el loco que me dejó venir a saltar de un puente?”.
Las autoridades actuaron con rapidez. Seis personas fueron detenidas. Tres de ellas —instructores de las empresas responsables de la actividad— fueron acusadas de flagrante por homicidio.
La Policía Civil investiga la grave negligencia en los protocolos de seguridad. El equipo operaba sin la debida regulación en ese puente desactivado.


