MÉRIDA, Yucatán jueves 11/06/26.- Roger Marín, flamante director del CONALEP y quien se achocó en Morena, en busca de obtener dinero fácil y sin temor a que lo metan a la cárcel, su deporte favorito, se alió a los panistas de Mexicana, con Jorge Puga y secuaces.

Mientras presume que es parte de un gobierno emanado de Morena, Roger Marín, está en el centro de la polémica, porque tiene vínculos políticos con personajes identificados con el viejo régimen panista que durante años controló importantes espacios de poder en Yucatán.

Numerosas versiones dentro de los círculos políticos afirman que antes de llegar al gobierno estatal, Roger Marín habría sido colaborador cercano de Jorge Puga y del ex alcalde Renán Barrera, figuras ampliamente relacionadas con la estructura política del PAN.

Pero los cuestionamientos no terminan ahí, ya que fuentes políticas aseguran que Roger Marín trabaja de manera coordinada con Alejandro Menéndez, exfuncionario estatal cuya trayectoria ha estado rodeada de controversias y acusaciones públicas de enriquecimiento ilícito e inexplicable, que aún recuerdan sectores de la sociedad yucateca.

Según estas versiones, alrededor de este grupo también participarían operadores y ex colaboradores ligados a campañas políticas del pasado, lo que ha despertado sospechas sobre una posible red de intereses que estaría moviéndose detrás de los reflectores.

A muchos asombra que Roger Marín, quien salió huyendo de Campeche, porque desfalcó al IMSS, cobrr en un gobierno de Morena, pero se relaciona con personajes históricamente vinculados al panismo, pero sobre todo que trabaje para los intereses de quienes durante años dominaron la política local.

En los pasillos políticos ya se comenta que el malestar de Roger Marín podría deberse a que no ha encontrado los espacios que esperaba dentro de Morena, situación que alimenta aún más las especulaciones sobre sus presuntas alianzas y movimientos políticos.

Hasta el momento, Roger Marín no ha fijado una postura pública sobre estas acusaciones que hacen ruido en el escenario político yucateco.

Porque en política no hay coincidencias… y cuando los mismos nombres vuelven a aparecer juntos, las preguntas son inevitables.