MÉRIDA, Yucatán, martes 02/06/26.- En medio de la contingencia por las históricas y atípicas lluvias, este año el inicio de la temporada de huracanes pasó prácticamente inadvertido.

EL NIÑO: Ante la probabilidad de que se desarrolle un fuerte fenómeno de El Niño, los pronósticos indican un 55 % de posibilidad de una temporada por debajo del promedio, un 35 % de probabilidad de una temporada cercana al promedio y un 10 % de probabilidad de una temporada por encima del promedio.

EL PRONÓSTICO: El 21 de mayo, la NOAA emitió sus pronósticos para la temporada y pronosticó entre ocho y 14 tormentas con nombre (vientos de 39 mph o superiores), de las cuales entre tres y seis podrían convertirse en huracanes (vientos de 74 mph o superiores); y, de esos huracanes, entre uno y tres podrían ser huracanes mayores (Categoría 3, 4 o 5, con vientos de 111 mph o superiores).

SE OLVIDÓ: Ni los ciudadanos ni las instancias de gobierno, como Protección Civil y la Conagua, se acordaron de esta fecha, que cada año llama la atención, aunque en los últimos años no ha pegado de lleno un huracán intenso.

En la cuenca del Atlántico, que incluye el Mar Caribe y el Golfo de México, la temporada de huracanes va del 1 de junio al 30 de noviembre. Los meses con más formaciones e impactos de huracanes son agosto, septiembre y octubre.

Desde Isidoro en 2002, no ha pegado en Yucatán un huracán de categoría mayor. En Cancún y la parte norte de Quintana Roo azotó Wilma en el 2005. De ahí en adelante han golpeado tormentas y huracanes menores, sin efectos devastadores en la Península de Yucatán.

En el 2024 el huracán Milton “rozó” la costa norte de Yucatán en su avance de poniente a oriente, algo atípico porque regularmente los huracanes avanzan de oriente a poniente.