MÉRIDA, Yucatán domingo 31/05/26.– Cañonazos, sonaron los cañonazos…cantaba en los 80s el Súper Show de Los Vázquez y ahora se los cantamos a los del Consejo Indígena de Pisté, que cayó más pronto que el cojo.
Don Pablo Euán, uno de los integrantes Consejo Indígena del Gobierno de Pisté, quien despotricó contra el INAH, el gobierno federal y dijo que el CATVI es una porquería, que estaba mal planeado y que hacía caminar poco más de dos kilómetros a los visitantes para llegar a los vestigios maya, tardó más en hablar que en doblar sus manitas.
Ni este sujeto maya ni el gobierno estatal dice que acuerdos tuvieron ni nada: Oscurito, como los bandidos, en especial don Pablo Euán, quien luego de tanto hablotear y amenazar se dejó más fácil que una virgen quinceañera.
El gobierno está en su papel, de que el CATVI es una real pendejada, que perjudica en vez de ayudar, pero hay que usarlo, que se jodan los discapacitados que tendrán que caminar casi dos kilómetros para llegar a las “ruinas”, cuando por la anterior entrada sólo caminaban 100 metro.
El cierre de Chiché, durante casi 15 días le impidió al gobierno del estado la entrada de muchos miles de pesos, de lo poco que le dejó la Judía Sheinbaum, quien le quitó $233 por boleto a los yucatecos: Hasta antes del 27 de marzo de este año, del total de $676 que los visitantes extranjeros pagaban, $105 eran para el INAH y $571 para la Agencia de Administración Fiscal de Yucatán (AAFY): Es decir al INAH le darán $338, que son $233 más que antes, que le quitan al gobierno yucateco, que antes recibía $571.
En fin, los líderes mayas se vendieron o los amenazaron, porque doblaron las manitas (tal vez pesan mucho las bolsas de takín (money, dinero), por eso se doblaron) y ahora quedaron como traidores y vendidos y los discapacitados que vayan a Chiché Itzá pasaran apuros para caminar o ir en silla de ruedas DOS kilómetros, cuando en la anterior entrada había una distancia de 100 metros.


