CELESTÚN, Yucatán lunes 25/05/26.– La Huesuda Maya tiño de sangre y vistió de luto al magisterio en particular y a Yucatán en general, pues de un solo golpe se llevó a cinco personas: Tres maestras y dos niños.
Según se dijo, aunque no lo han confirmado la Secretaría de Seguridad Pública ni la Fiscalía, dos personas resultaron gravemente heridas y se debaten entre la vida y la muerte.
Estos cinco sensibles decesos ocurrieron en la siempre peligrosa carretera Mérida-Celestún, a la altura de la granja de Crío, en el kilómetro 52, entre Kinchil y Celestún, cuando volvían a Mérida.
De acuerdo con los primeros datos, el choque del auto de las maestras fue de frente contra otro vehículo que iba al puerto de Celestún, pero no se sabe cual vehículo invadió el carril contrario, para que se diera la brutal y mortal colisión.
Debido a este accidente, que ocurrió poco antes de las dos de la tarde la carretera estaba totalmente acordonada y bajo el estricto resguardo de policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
Se dice que una de las maestras quedó prensada entre los hierros retorcidos del auto en el que viajaba, lo que dificultaba las labores de rescate.
Según se dijo en el lugar de los hechos, entre confusión, caos, idas y venidas de policías y paramédicos, que murieron tres maestras que laboraban en el preescolar “Juguemos a aprender”, además de una niña de 10 años de edad, quien era hija de la directora de ese kinder y otro menor, no se sabe si es niño o adolescente, que viajaba en otro de los tres carros siniestrados.
