MÉRIDA, Yucatán, domingo 17/05/26.- Lo volvió a hacer: En una muestra más de prepotencia, de un gobierno dictatorial y excluyente, Claudia Sheinbaum no invitó a los alcaldes de Mérida y Progreso a sus eventos, y al de Kanasín lo puso entre la multitud.

Los alcaldes deberían de estar en el presídium, porque son las máximas autoridades de sus municipios, por encima de la mandataria federal, pero la Judía Presidenta los ignora porque son panistas.
Aun siendo las máximas autoridades de sus municipios, en su gira de trabajo por Yucatán, la Judía no invitó a la popular alcaldesa Cecilia “La Chula” Patrón en la inauguración del CBTis 305 en Ciudad Caucel, porque temió que se lleve de calle el evento.
La Judía Presidenta tampoco invito al presidente de Progreso Erik Rihani a la inauguración del Hospital Naval de Yucalpetén.
Como publicamos, en una gira de principios de mandato de la Judía, en un evento en Progreso ninguneó al alcalde Rihani y lo puso entre la gente, cuando UN alcalde es más importante que cualquier funcionario de gobierno, que tiene el puesto por dedazo.

En la inauguración de la Universidad Rosario Castellanos, la Judía Presidenta, con (a), desairó al alcalde de Kanasín Edwin Bojórquez, pues no le permitieron sentarse en el presídium como invitado, aunque es el actual alcalde de ese municipio, además que su administración donó el terreno donde se construyó la universidad.
UN GOBIERNO DICTATORIAL Y EXCLUYENTE: La presidenta con (a) Claudia Sheinbaum no invitó en su gira de trabajo a los alcaldes Cecilia Patrón y Erik Rihani, y menospreció a Edwin Bojórquez, solo porque son panistas: Ése es su único pecado, ser tres municipios donde se han gestionado obras federales, mientras en los municipios que gobierna morena son todo un caos, como los de Tizimín, Tekax, Ticul y Valladolid.
Según rumores en los pasillos de gobierno, “La Chla” Patrón y Erick Rihani buscarán su reelección en el 2027, de modo que estar en el presídium al inaugurar las obras los posicionaría como alcaldes que trabajan por sus municipios, y eso sería un descalabro para Morena en Yucatán, dado que los municipios donde gobierna el partido son todo es un caos, donde los alcaldes saquean y roban a manos llenas.
En el caso de Edwin, aunque no puede reelegirse, porque ya fue dos veces alcalde, su esposa Raquel Balam Rocha buscará la alcaldía y gran parte de su amplia posibilidad de triunfo se la debe a su esposo, por eso no lo sentaron en el presídium.


