PROGRESO, Yucatán jueves 30/04/26.– Acabaron al mero: Barcos de mediana altura quedarán amarrados en Yucalpetén, debido a que en el primer viaje de pesca apenas capturaron 600 kilos en tres semanas de trabajo.
Mal resultó el primer viaje de la temporada de mero que comenzó el 1 de abril y los barcos retornan con capturas promedio de 600 kilos, lo que hace incosteable la salida de las embarcaciones, afirmó el empresario David Uc Roche, de la congeladora Pez y Pulpo.

El entrevistado dijo que todos tuvieron pérdidas y, ante esa situación, los armadores han tomado la decisión de amarrarlos en los muelles.
BUEN PRECIO MALA PESCA: Uc Roche dijo que, a pesar del buen precio que tiene el mero rojo, que se paga a $240 y el negrillo, a $300 el kilo, con los 600 kilos que se traen, no sale para los gastos de operación, avituallamiento de hielo, víveres, diésel y para anticipos a los pescadores, los cuales ascienden de entre $300 y $350,000.
TODOS TUVERON MALA PESCA: No la mayoría, agregó Uc Roche, sino todos los barcos retornan tronados del primer viaje de la pesca de mero, con 600 kilos promedio de captura, sufren pérdidas de unos $150,000, de modo que la decisión es amarrar los barcos y esperar la pulpeada en agosto.
RAZÓN DE LA MALA PESCA: David Uc lo atribuye a varios factores, de acuerdo con información de pescadores y patrones de barcos: El derrame de petróleo en el Golfo de México, sería una de las causas, pues afectó la pesca en la Sonda de Campeche y podría ser que hasta el norte de Progreso.
Otro factor, son los constantes malos tiempos que han habido en altamar, suradas fuertes, marejadas, mar de fondo que no permiten una buena pesca de mero, cuya captura cada día que pasa los barcos se tienen que alejar mucho de la costa para capturarlo, pues ya no hay mero cerca del litoral.
En la pesca pasa lo siguiente, precisó el entrevistado, lo que se gana durante la temporada de pulpo, se gasta en la captura de mero, debido a que ya no se pescan buenos volúmenes que antes se obtenían.
CONSECUENCIA: Ante ese panorama, los armadores que sacaron barcos para la pesca de mero, los van a amarrar y esperarán agosto, para la temporada de pulpo, pesquería que se ve amenazada por la pesca furtiva y venta clandestina del molusco, lo que afecta a las plantas que aún tienen producto de la temporada pasada.
