MÉRIDA, Yucatán, miércoles 22/04/26.- El miedo no anda en burro: monstruo del Kukulcán finalmente doblegó a los políticos, al menos a los de primer nivel, que este año no asistieron al lanzamiento de la primera bola, que marca la inauguración de la Liga.
Este año, el viernes, al parque de la serpiente emplumada (no emplomada, como en Teotihuacán) ni el gobernador Joaquín Díaz Mena ni la alcaldesa Cecilia Patrón asistieron a la ceremonia, en su lugar enviaron representantes, pero ninguno de ellos lanzó la bola inaugural.
El temor a los abucheos pudo más que las ganas de lucirse: El titular del Ejecutivo ni por asomo se paró por ahí, en cambio la alcaldesa Cecilia Patrón, un poco más confiada de las simpatías ciudadanas, pero sin lanzarse al vacío, asistió un día antes al Kukulcán, en el último entrenamiento de Los Leones.
ABUCHEOS: Desde tiempos inmemoriales, los políticos han sido blanco de abucheos en cada inauguración en la casa de los melenudos, tanto en el antiguo Carta Clara (donde ahora está Plaza Sendero) como en el Kukulcán.
El año anterior el abucheado fue el farol Rommel Pacheco Marrufo, quien intentó lucirse pero la afición le recetó tremenda chifladera y muchos recordatorios maternales, muy bien ganados.
Hace muchos años, no fue el Monstro Kukulcán sino la diminuta Plaza de Toros Mérida, donde los parroquianos le endilgaron una tremenda abucheada a la multitraidora, de origen campechano, Ana Rosa Payán Cervera.
Sin duda el monstruo del Kukulcán es un buen termómetro de las simpatías políticas, pero muchas veces es más la emoción que el sentir real, aunque en estos tiempos de políticos de piel sensible, ninguno quiere que su popularidad se mengüe ni con el más apagado silbido o abucheo.


