TIXKOKOB, Yucatán, martes 21/04/26.- Mientras animalistas hacen escándalos por amarrar a un perro, su doble moral les impide ver como centenares de caballos mueren destripados en los sangrientos torneos de lazo y no hacen nada por denunciar.

El cadáver de un caballo que murió destripado en un torneo de lazo en Euán, comisaria de Tixkokob, lo hallaron tirado en la orilla de la carretera entre Ruinas de Aké y Tahmek, lo que causó indignación entre personas que viven en la zona y quienes lo que calificaron como inhumano.

De manera extra oficial se informó que el propietario del equino es un “Poch Vaquero Monta Perros” de Hocabá.

Al parecer el gobierno del estado, autoridades municipales y estatales se hacen de la vista ciega ante esta barbarie animal, en la que inocentes caballos son metidos a un ruedo para ser sacrificados en los sanguinarios torneos de lazo o corrida de promesas.