MÉRIDA, Yucatán, jueves 26/02/2026.- Aunque los dueños de Parceros, un restaurante-bar colombiano disfrazado de cafetería, hicieron un escándalo mediático haciéndose a las víctimas, la realidad es que no son tan amigos de la legalidad y estaban funcionando de manera irregular.

En Colombia parcero significa amigo, camarada o cuate como se dice en México, pero insistimos: el negocio que funciona en el fraccionamiento La Castellana (zona de Francisco de Montejo) no es tan parcero del orden y la legalidad. Aquí explicamos por qué:

-Se realizó la suspensión de actividades porque funcionaba como restaurante-bar en na zona residencial, con venta de alcohol y música en vivo, a pesar de que sólo cuenta con licencia comercial de cafetería.

-En su oportunidad, inspectores los visitaron y determinaron que no se ajusta al uso de suelo autorizado, toda vez que funciona como restaurante bar y no como cafetería, que no cuenta con cajones de estacionamiento y que no se limita a la superficie de 49 metros cuadrados autorizados para su funcionamiento.

-Les dieron 20 días para adecuarse a lo que marca la licencia y no cumplieron. El 19 de febrero se les notificó que habría medidas cautelares ante el incumplimiento.

-Vecinos denunciaron que el restaurante carecía de espacios de estacionamiento, lo que interfería con el tránsito en la zona.