MÉRIDA, Yucatán, viernes 20/02/26.- Más terco que una mula: Es arrogante, pesado, pero sobre todo endejo, pero insiste un usar su boda como campaña, ahora utilizando a la Iglesia Católica, para promoverse a la alcaldía meridana: Es ”Milo Huachicol” Barrera Novelo.

Aunque sus aspiraciones por la alcaldía de Mérida se topan con la cruda realidad de que no levanta en las encuestas, porque nadie lo conoce y por su pésima imagen, ”Milo Huachicol” está dispuesto a seguir la farsa de su matrimonio ficticio, conocido ahora en redes sociales como “matrimonio lavanda”.
AMNASANDO BURROS Y BURRAS: Un matrimonio lavanda (o lavender marriage en inglés) se dice de una unión entre un hombre y una mujer, donde uno o ambos miembros son homosexuales o bisexuales, y se casan por conveniencia para ocultar su orientación sexual y evitar la estigmatización social.
En México ejemplos de matrimonio lavanda son los del cantante Carlos Rivera con Cinthya Rodríguez y Rommel Pacheco con Lylo Fa.
Tras este paréntesis cultural volvemos con Milo Huachicol, quien con cada imagen que publica de su matrimonio fingido delata que es un enlace “lavanda”.
Por ejemplo, en la boda civil abrazó a medias a la novia y con el puño cerrado, enviando el mensaje de que no es algo real sino de mentiritas o chentutuz, como se dice en Yucatán.
Ahora difundió una imagen donde se le ve con su “prometida”, acompañados del padre Manito (Jorge Carlos Menéndez Moguel), muy conocido entre la alta sociedad meridana y ex condiscípulo de El Grillo.
En la publicación Milo Huachicol afirma que está listísimo para la boda, pero sería conveniente recordarle que estamos en Cuaresma y cometer pecado, en este caso mentir y fingir, está penadísimo, porque no solo le miente a los hombres sino también a Dios.
Ni hablar, tendremos otro matrimonio lavanda en la política yucateca. Menos mal que no tendremos matrimonio lavanda en la Comuna, porque Milo Huachicol ni en sus sueños más locos llega a la presidencia de Mérida.


