MÉRIDA, Yucatán, jueves 29/01/26.– El INAH descubrió una tumba zapoteca, que data del año 600 de nuestra era, que tiene representaciones simbólicas asociadas al poder y la muerte, elementos escultóricos, pintura mural, y frisos y lápidas con inscripciones calendáricas.
Segúnla dependencia, es el descubrimiento arqueológico más relevante de la última década en México por el nivel de conservación e información que aporta; una muestra contundente de la grandeza milenaria de este país.
La tumba se ubica en los valles centrales de Oaxaca y, por su riqueza arquitectónica y pictórica, aporta información de alto valor sobre la organización social, los rituales funerarios y la cosmovisión de la civilización zapoteca.
Se dice que es un descubrimiento excepcional por el nivel de conservación, que brinda datos sobre la cultura zapoteca, como su organización social, rituales funerarios y cosmovisión, preservados en la arquitectura y en la pintura mural.
Un búho, ave que en la cosmovisión zapoteca simboliza la noche y la muerte, decora la entrada de la antecámara, su pico cubre el rostro estucado y pintado de un señor, quizá el retrato del antepasado al que estuvo dedicada la tumba y al que sus descendientes recurrían como intercesor con las divinidades.
El umbral está flanqueado por un dintel, en cuya parte superior se observa un friso compuesto por lápidas de piedra, grabadas con nombres calendáricos y en las jambas aparecen labradas las figuras de un hombre y una mujer ataviados con tocados y artefactos en ambas manos, quizás los guardianes del lugar.
En las paredes de la cámara funeraria se hallan in situ secciones de una extraordinaria pintura mural, en colores ocre, blanco, verde, rojo y azul, se trata de una procesión de personajes que cargan bolsas de copal y caminan en dirección a la entrada.
Un equipo interdisciplinario del Centro INAH Oaxaca trabaja en la conservación, protección e investigación del inmueble, incluyendo la estabilización de la pintura mural, cuyo estado es delicado debido a la presencia de raíces, insectos y cambios abruptos en las condiciones ambientales.
También se desarrollan análisis cerámicos, iconográficos y epigráficos, así como estudios de antropología física para profundizar en el conocimiento de los rituales, símbolos y prácticas funerarias asociadas a la tumba.- (Martha López Huan)


