MÉRIDA, Yucatán, martes 27/01/26.- Ven la paja en el ojo ajeno, pero no ven la viga en el suyo: Los Morenacos crucificaron a Renán Barrera cuando le pidió a un agitador mal educado que se callara, pero ahora hacen mutis cuando Huacho Martín le dijo a un maestro que se quite de su camino.

Hace unos años, los morenistas se rasgaron las vestiduras y pegaron el grito en el cielo cuando Renán Barrera, entonces alcalde de Mérida, le pidió a un comisario municipal que dejara de interrumpir con sus gritos una sesión de Cabildo, pero callan ahora que el gobernador le pidió a un profesor que se quitara de su camino y lo dejara pasar.
El profesor, de apellido Arzápalo, se le acercó al mandatario durante el recorrido inaugural de la Feria de Valladolid, y le solicitó una audiencia para exponerle la corrupción en la Secretaría de Educación y le pidió que corra al secretario Juan Balam Várguez.
De maestro a maestro, le pidió que lo atienda porque ya en varias ocasiones solicitó la audiencia por escrito, pero no le contestan. Dijo que tiene pruebas del desvío de dos millones de pesos en la Segey.
Visiblemente molesto, Huacho Martín dijo iba a ver el asunto y le pidió que se quite del camino, que se haga a un lado y que lo deje pasar.
RENÁN BARRERA Y EL COMISARIO: En el caso de Renán Barrera y su desencuentro con el comisario, sucedió durante una sesión de Cabildo en Mérida, la cual el comisario interrumpió a gritos en varias ocasiones. Molesto por las continuas interrupciones, el entonces alcalde meridano le pidió que se calle y que deje de interrumpir.
Este hecho, que muchos señalan que fue provocado intencionalmente, lo utilizaron los morenacos como bandera de campaña para remarcar la prepotencia y la lejanía de los políticos del PAN con la gente.
Ahora, ante un escenario similar callan, no dicen ni pío. ¿Verdad que no es lo mismo estar en la misma cantina, pero no es lo mismo ser el borracho que el cantinero?


