PROGRESO, Yucatán, martes 27/01/26.- Recientes acciones en la junta distrital 02 del INE despiertan sospechas de favoritismo a Morena y de “bisteques” entre funcionarios de esa dependencia, según denuncian trabajadores.
Las sospechas aumentan más porque al vocal ejecutivo en Yucatán, Luis Guillermo Alvarado Díaz lo han visto en eventos de Morena, en el estado, situación que crea inquietud entre el personal, dado que su cargo exige una postura estrictamente apartidista.

LA HISTORIA: A pocos meses de que inicien los procesos electorales, el Distrito 02 del INE, con sede en este puerto está bajo un clima interno de tensión y descontento, derivado de una serie de presuntas irregularidades administrativas, favoritismos y decisiones que han levantado sospechas entre el personal del organismo.
De acuerdo con testimonios de trabajadores, los concursos para ocupar plazas dentro del INE están amañados, ya que presuntamente los cargos tendrían destinatarios definidos desde antes de los procesos formales.
Según estas versiones, las plazas serían asignadas a amigos y allegados del vocal ejecutivo del INE en Yucatán, Luis Guillermo de San Denis Alvarado Díaz, lo que ha generado conflictos graves entre la jefatura del distrito de Progreso y la dirigencia estatal del instituto.
TENSIÓN: El ambiente laboral, es de constante presión desde las últimas semanas, y el personal hoy vive con temor a decir inconformidades, pues quien lo hace corre el riesgo de que lo despidan, como ha ocurrido en distintos distritos del INE en Yucatán por intentar cuestionar decisiones internas, situación que ha incrementado la incertidumbre entre los trabajadores a escasos meses de un proceso electoral clave.

SE AGRAVA LA CRISIS: Las inconformidades se agudizaron desde la reubicación de la Junta Distrital, pue el cambio se efectuó de manera sorpresiva, sin aviso previo a la población y, según el personal, sin que existiera una justificación técnica, ya que el inmueble anterior carecía de deficiencias.
Pero la decisión habría sido tomada por instrucciones del vocal ejecutivo en Yucatán, Luis Guillermo Alvarado Díaz, y avalada por el secretario ejecutivo José Luis Aboytes.
El inmueble que ocupaba anteriormente la Junta Distrital era considerado amplio, cómodo y adecuado, tanto para el personal como para la atención al público, con una renta mensual de 130 mil pesos.
Sin embargo, por el nuevo local, descrito por empleados como más pequeño e inadecuado, se pagará una renta de 140 mil pesos mensuales, lo que ha despertado sospechas sobre posibles intereses ocultos detrás del cambio.
A este incremento en la renta se suman gastos adicionales significativos. Tan solo el traslado del mobiliario habría costado más de 165 mil pesos, sin contar las inversiones necesarias para adecuar el nuevo espacio, como instalación de climas, trabajos eléctricos, tuberías, pintura y jardinería.
Trabajadores dicen de manera irónica que el inmueble parece una casa de interés social, pero con un costo de arrendamiento elevado, lo que ha reforzado la percepción de que existe un presunto “bistec” de por medio.
Estas decisiones contrastan con el discurso de austeridad de autoridades electorales del país, quienes quieren eliminar plurinominales y la reducción de prerrogativas a partidos políticos como medidas de ahorro.
En Yucatán, según las denuncias internas, ese llamado no estaría siendo atendido, ya que se estarían despilfarrando recursos públicos en beneficio de intereses personales o de grupo.
El malestar también alcanza al Órgano Interno de Control del INE, ya que, de acuerdo con el personal, no se han observado auditorías ni acciones concretas pese a las quejas. De manera extraoficial, algunos trabajadores se preguntan si existen beneficios indebidos o posibles “moches”, debido a la falta de supervisión visible sobre estas decisiones.


