MÉRIDA, Yucatán, jueves 22/01/2026.- La elaboración de piñatas, un proyecto que nació durante la pandemia y que lo salvó durante el encierro, ha llevado a Diego Puga Pool, un joven con autismo, a niveles que nunca imaginó, pues esa actividad que tanto lo relaja hoy ya es un proyecto incubado en la Universidad del Sur.
El pasado martes 20 de enero se realizó la graduación de Diego Creaciones, en la incubadora, donde de proyectos INCUSUR, donde destacaron que el proyecto refleja talento, creatividad y perseverancia.
Este logro fue posible gracias al acompañamiento de la Incubadora de Negocios INCUSUR, que brindó orientación y apoyo durante el desarrollo del proyecto, impulsando ideas con impacto social y humano.
Diego, quien vive en el fraccionamiento Chenkú bajo el cuidado de su madre, Lupita Pool, además de piñatas también hace recuerdos para fiestas, piñatas temáticas, mini piñatas, alcancías y todo lo que sus hábiles manos puedan hacer.
Diego tiene un nivel de autismo que no le permite tener un lenguaje fluido y se comunica con frases muy básicas, pero logra darse a entender. Actualmente asiste al Centro Educadora en el Espectro, en Chuburná, y en sus tiempos libres hace las piñatas y demás creaciones.
Es muy hábil con las manualidades, pero lo que más ayuda a Diego es el nivel de concentración y dedicación que logra cuando se pone a hacer piñatas y otras cosas que le encargan.
Ahora que el proyecto ya tiene acompañamiento profesional, se abren nuevas oportunidades para Diego y su mamá Lupita Pool, quien siempre está junto a él y participa también en el proyecto.
Sin duda la piñatas no solo salvaron a Diego durante la pandemia y lo empoderaron económicamente, sino que ahora también tiene la oportunidad de contar con un proyecto que será su forma de vida y sustento.
