MÉRIDA, Yucatán, lunes 19/01/26.- En Campeche le dicen “Chocky”, porque además de fea es mala como el mismo diablo: Se trata de la gobernadora Layda Sansores, quien a pulso se ha ganado ese apodo, del diabólico muñeco.

En Yucatán, el Chacal Cuevas Mena no se queda atrás, es malo, soberbio, prepotente y vengativo, de modo que ahora que tiene un “chan pit” (poquito) de poder sobaja a quien le dé la gana.

Por otro lado, hay dos personajes que tienen dos cosas en común: La cara de bobo y las uñas muy largas, pues han amasado fortuna en poco tiempo, por medio de bisteques: ellos son el alcalde de Tizimín Adrián “CaraBobo” Quiroz y el delegado de Bienestar Rogerio “Bobolín” Castro.

Tremenda carota de bobos los dos, pero bien ratas, como se ha visto en estos últimos años, porque no pueden justificar lo que tienen con lo que ganan.