MÉRIDA, Yucatán, viernes 16/01/26.- No rebuzna porque no sabe la tonada y es más burro que el burro: Así es el regidor chaironaco Diego Carrera Pérez, pero además es cínico y mentiroso como los de la 4T, desde AMLO y pasando por la Judía Presidenta Sheinbaum.

Entre su incapacidad mental y sus mentiras, este sujeto, que tiene poco más de un año tiene como regidor el morenista aún no aprende sus funciones, pues confundió el Sistema Individual para el Retiro y la Jubilación Municipal (SIRJUM) con la cuenta pública, que fue el asunto que se abordó ayer en la sesión ordinaria de Cabildo.

Es como confundir la gimnasia con la magnesia: Sólo una lata de gas (bruto) lo hace, pero además, Diego, ansioso por darle nota al Puerquesto Por Esto), no teme exhibir su pendejez y evidenciar que, a estas alturas del partido, nadie lo ha capacitado en sus funciones como edil, tal como suplicó a principios de la administración.

¡Se supone que al Cabildo llega gente que entiende! Además, del erario meridano no se le debe capacitar, eso corresponde a su partido, es decir, Morena debe capacitar a sus ediles para que hagan un buen papel y no ridiculeces cada vez que hay sesión.

¿Qué se puede esperar de Diego Carrera si su mayor mérito es Morena es mover acarreados? Por eso a él lo premiaron como regidor y a su hermana como inoperante directora de relaciones públicas del gobierno del Estado.

Aunque se le hizo ver que la estaba regando al confundir una cosa con la otra, Carrera siguió insistiendo y evidenciando cada vez más por qué los meridanos jamás le entregarán a Morena la presidencia municipal de Mérida: Son brutos, mentirosos cínicos y traidores.

Mira que confundir las utilidades de Bursamétrica con los rendimientos que entrega a sus clientes. Y eso que Diego se dijo “hombre de leyes”, pero seguramente de la ley del monte o la ley de Herodes que a diario nos receta Morena.

¡Ya denle unas clases o de plano que no hable en las sesiones de Cabildo!: Que lo soporten en su casa y le pagan bien como para que diga pendejada y media.