KANASÍN, Yucatán, martes 06/01/26.- Por “Poch Trago”, Pablo D. (a) “Quino” (chaparro y gordo), va rumbo a una condena de poco más de 30 años de prisión, porque asesinó al panuchero Joel Uh Huchim, quien se negó a invitarlo a una “cheva”.
“Quino”, quien mató a Joel en el mero día de la Virgen de la Inmaculada Concepción, en Izamal, lo imputaron y vincularon a proceso penal, por el delito de homicidio calificado y el juez dio un plazo de TRES meses para acabar de investigar este caso y luego pasar a un juicio oral o a un proceso abreviado.

Si este asesino consigue un proceso abreviado, debido a que convenza a los familiares del difunto, su condena bajaría a la mitad, lo que es injusto.
“Quino”, de 51 años de edad, originario de Izamal y mecánico de oficio, mató al de Cacalchén, sólo porque no quiso darle para una caguama.
LA HISTORIA DEL CRIMEN: Fue en una riña durante la corrida en honor a la Virgen de Izamal, entre Pablo, quien fue a Izamal a festejar su cumpleaños y ver a sus hijos, pero antes de retornar a su pueblo pasó a la corrida, donde lo mataron.
“Quino”, quien estaba ebrio, lo golpeó en la cabeza, provocando que cayera al suelo y falleciera de manera instantánea.
Eunice Magaña, sobrina del ahora occiso, dijo que Joel viajó a Izamal a festejar su cumpleaños y ver a sus hijos. Más tarde, al disponerse a regresar a Cacalchén, ya no encontró transporte disponible, por lo que llamó a su hermano, Job Lamberto, quien dijo que lo llevaría en moto.
Mientras esperaba, Joel pasó a la feria para despedirse de sus hijos, pero en ese momento llegó su hermano y, cuando ambos se retiraban, Job se encontró con “Quino”, quien le pidió una “tanda”, pero al recibir una negativa, se molestó y, tras una discusión, golpeó a Joel, quien cayó al suelo y quedó sin signos vitales.
Joel se dedicaba a la venta de panuchos y que, incluso, al día siguiente (martes) planeaba participar en una carrera en honor a la Virgen de Guadalupe, tradición que hacía con devoción.
Tras el ataque, el agresor huyó, hasta que ayer lo detuvieron y le espera una larga condena, que llegaría a 30 años o más.


